Un impacto económico de 23 millones de euros y la sentencia de muerte para el proyecto educativo y de investigación oceánica de la Fundación para la Navegación Oceánica. Este es el coste directo del adiós de la Barcelona World Race de vela, que ha caído como una auténtica bomba entre los líderes políticos de Barcelona, centrados ahora en distribuir responsabilidades entre la alcaldesa Ada Colau y el proceso independentista. El anuncio, hecho a las puertas de las vacaciones de Semana Santa, ha hecho saltar todas las alarmas, puesto que se suma a la derrota de Barcelona como sede de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) y las advertencias de los organizadores del Mobile World Congress.

La Fundación para la Navegación Oceánica se creó en 2005 y ha organizado tres ediciones de la carrera en 2007, 2010 y 2014. Ahora estaba organizando un ambicioso proyecto para 2019 que incluía por primera vez la llegada de la carrera a Sidney. En 2014 este evento deportivo atrajo a la capital catalana a más de 36.000 visitantes aficionados a la vela y representó unos ingresos de 23 millones de euros, según un informe de Esade.

El PSC y ERC han denunciado la falta de liderazgo de Colau y su escasa implicación en proyectos deportivos como este como la principal responsable. C’s y PP, sin embargo, se fijan en el argumento dado por los propios organizadores, la «inestabilidad política» y señalan al procés, especialmente tras una semana de protestas violentas en Barcelona y cortes en las principales vías catalanas en protesta por la detención de Carles Puigdemont.

Demasiado elitista para Colau

Los socialistas hablan abiertamente de «boicot» de Colau a un proyecto «demasiado elitista» para encajar con su idea de ciudad. La falta de liderazgo de Colau «viene de largo» ha advertido Jaume Collboni, jefe de filas del PSC en el Consistorio, tras lamentar que la alcaldesa ha arrinconado el plan de viabilidad de los socialistas para este proyecto. Collboni ha denunciado que el gobierno local «ha eliminado por la puerta de detrás un proyecto clave para la promoción deportiva de la ciudad» un hecho que ha tachado de muy grave.

«Cerrando la Barcelona World Race, Colau desmantela una de las herramientas de la promoción económica internacional” de la ciudad, uno de los campos en los que la alcaldía se muestra menos activa pese a los efectos del procés y los atentados del pasado verano, para desesperación de prácticamente todos los grupos de la oposición.

El gobierno municipal «no entiende la oportunidad que supone para Barcelona en términos de ocupación, innovación y posicionamiento internacional” ha lamentado Collboni, para quien «los prejuicios» marcan la acción de gobierno de Colau.

El ‘procés’ y Colau, mala combinación

Para el líder del PP en el Ayuntamiento, Alberto Fernández, la combinación de Colau y el procés, ha hecho naufragar este proyecto.  El líder popular ha lamentado la decisión de la Fundación de Navegación Oceánica Barcelona (FNOB) presidida por el Ayuntamiento de Barcelona, y de la que también forman parte la Cámara de Comercio, el Puerto, y la Fira de Barcelona, de aplazar la Barcelona World Race hasta 2022, y ha exigido a Colau que tome cartas en el asunto para reconducir la situación.

Fernández apunta “preocupa que este aplazamiento de la regata de 2019, sea una primera decisión, y finalmente la edición de 2022 no se llegue a celebrar” y añade “aún hay tiempo para reconsiderar esta decisión. En este sentido, ha lamentado que “la inestabilidad política, que tanto perjudica a sectores económicos y turísticos de la ciudad, también alcance a la organización de eventos internacionales» y ha recordado que esta regata «precisa de patrocinios privados, reacios a destinar recursos habida cuenta la situación política actual” afirma.

Por su parte, la diputada de C’s Lorena Roldán ha señalado al independentismo como principal responsable de la noticia. «El procés es una pérdida de tiempo y de oportunidades, ya lo vimos con la EMA y también ha afectado negativamente» a eventos como el MWC. Un análisis que por su puesto no comparte el líder de ERC en el Ayuntamiento, Alfred Bosch, para quien la desidia de Colau es la única responsable de la suspensión de la carrera.

El PDeCat culpa también a Rajoy

La edil del PDeCAT en el Ayuntamiento de Barcelona Maite Fandos ha lamentado la suspensión de la Barcelona World Race y lo ha atribuido a «la falta de interés del Gobierno de la alcaldesa, Ada Colau, y a la fobia del Gobierno de Mariano Rajoy respecto a iniciativas de eco internacional en Cataluña».

Fandos ha denunciado en un comunicado que el gobierno municipal «no apuesta por el deporte como herramienta para promover Barcelona en el mundo», y ha señalado que los próximos eventos internacionales que acogerá la ciudad «se consiguieron en la época del alcalde Xavier Trias».

La concejal ha rechazado que la falta de patrocinios, el principal motivo por el que se ha suspendido el evento, se deba a «consideraciones de carácter político», en referencia a la situación política catalana, y lo ha vinculado al retraso en la creación de la constitución de la comisión que aprueba los patrocinios.

«La ciudad se queda sin una prueba deportiva de reconocido prestigio internacional que costará mucho recuperar», ha lamentado Fandos