El ex presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, ha asegurado este martes que es «absolutamente falso» que se utilizara el Canal de Isabel II para pagar a la empresa del informático Alejandro de Pedro, implicado en la trama Púnica, por hacer campañas en redes sociales para mejorar su imagen o la de Esperanza Aguirre.

Así lo ha señalado durante su intervención en la comisión que investiga la supuesta financiación ilegal del PP, en respuesta al portavoz de ERC Gabriel Rufián, quien le ha preguntado sobre las revelaciones que, durante este asunto, realizó la pasada semana en la Audiencia Nacional la exdirectora general de Medios de Comunicación de la comunidad Isabel Gallego, quien estuvo en ese puesto durante la etapa de Aguirre y también de González.

«Ustedes, muy cutres, pagaron campañas para blanquear su imagen en redes sociales mediante empresas pantalla», ha espetado Rufián a González, quien ha respondido tildando ese argumento de «absolutamente falso». «Jamás he conocido a De pedro, sus trabajos, ni he ordenado a nadie que le contratara», ha agregado el expresidente, antes de recalcar que tendrá que ser Gallego quien aclare si su confesión es verdad o mentira. «Yo lo que conozco es lo que le estoy contestando», ha zanjado.

El ex presidente de la Comunidad de Madrid ha declarado en el Congreso de los Diputados que le llamó la atención que quien fue tesorero nacional del PP entre 1993 y 2008, Álvaro Lapuerta, tuviese «especial interés en conocer los asuntos que eran propios de la gestión ordinaria de la Comunidad en cuanto a contratación y desarrollos urbanísticos».

En su comparecencia en la comisión de investigación sobre la presunta financiación del PP en el Parlamento, González ha incidido en que mientras era consejero regional no le parecía «razonable» que Lapuerta estuviese «permanentemente, con alguna asiduidad, interesándose en algunos proyectos». «Yo no he dicho que controle, a mi me sorprendía el interés», ha puntualizado en respuesta a la portavoz socialista, Soraya Rodríguez.

En cualquier caso, ha defendido que hasta donde él sabe, «nunca se hizo ninguna resolución ni adjudicación basada en ninguna intervención o presión por parte de la dirección del partido» y que, hasta donde él sabe sobre Lapuerta, no hubo «nada más que ese interés».

Estos pensamientos se los trasladó a su entonces presidenta Esperanza Aguirre. «Le dije que en algunas actuaciones este señor por determinadas cosas me parecía que no era razonable y no las entendía. Prefería no mantener ninguna relación con la señor Lapuerta», ha explicado.

En este sentido, le dijo a Aguirre que no tenía «nada que comentar con él», cosa que a ella «le pareció bien». Desde el Gobierno regional, según el exdirigente madrileño, establecieron que la gestión «le correspondía a los órganos competentes de la Comunidad».