Nada de precipitaciones. Contra la idea que se instaló este miércoles de que Mariano Rajoy podría resolver la crisis de Madrid en cuanto volviera de su viaje oficial a Argentina, en Moncloa atemperan las prisas y señalan que no está previsto que se produzca en los próximos días una conversación con Cristina Cifuentes sobre su futuro político. Es más, las fuentes gubernamentales señalan que en estos momentos el jefe del Ejecutivo está en otros temas de gobernabilidad «que aunque no trascienden son buenos para España», sin especificar más, y no con la mente puesta en la Comunidad madrileña.

«Ni hoy, ni mañana… hasta el 7 de mayo hay tiempo», aducen los mismos medios del entorno de Rajoy en alusión a la fecha tope de debate y votación de la moción de censura que ha presentado el socialista Ángel Gabilondo para desalojar a Cifuentes. Todo apunta a que vamos a un modelo similar al murciano, donde se apuraron todos los plazos para, de forma agónica, presentar Pedro Antonio Sánchez su renuncia ya en el tiempo de descuento.

Los populares arremeten ahora contra la falsa titulación del líder del PSM

En todo caso hay dos asuntos que marcan la diferencia con respeto a Murcia. Primero, que la presidenta autonómica no está imputada; segundo, que tiene el apoyo de la secretaria general de su partido, María Dolores de Cospedal, partidaria de «resistir» ante el temor de que Ciudadanos se siga cobrando cabezas del PP como la de Rita Barberá, Pedro Antonio Sánchez o Pilar Barreiro. De hecho, un dirigente del PP afirmaba que «si Barreiro resulta exonerada por el Supremo, los que tendrían que irse son los que exigieron su cese».

Ante la insistencia de Ciudadanos de que no va de farol, sino que es firme su exigencia de dimisión de Cifuentes bajo la amenaza de sumarse a la moción del PSOE con los apoyos de Podemos, desde el Gobierno apuntan a que Albert Rivera va a acabar apoyando un gobierno «donde uno de sus más que probables consejeros mintió sobre su titulación», en referencia al líder de los socialistas madrileños, José Manuel Franco, que añadió durante años a su currículum una licenciatura de matemáticas que nunca tuvo.

Maillo quiere ver a Rivera «sentándose con Pablo Iglesias para negociar la moción»

Fue precisamente Franco, que presentó ante el registro el Parlamento regional la presentación de la moción de censura ,el que se ha convertido en el objetivo de las invectivas de los populares para denunciar una suerte de doble rasero, el que también entra en liza el nombre de Íñigo Errejón, sancionado e inhabilitado por la Universidad de Málaga por no haber cumplido con las condiciones de una beca para un proyecto de investigación y compatibilizarlo, además, con un trabajo de asesoramiento para Podemos.

El coordinador general del PP, Fernando Martínez Maillo, ha afirmado esta mañana en Radio Nacional de España que está deseoso de ver a Rivera «sentándose al lado de Pablo Iglesias para negociar la moción de censura». Pero también ha admitido que, aunque «aún no se ha tomado una decisión ni la contraria», respeto a si debe caer Cifuentes o se sacrifica el poder de la Comunidad «evidentemente, nadie está por encima de la siglas del partido» y «es muy importante la estabilidad en Madrid».

Rajoy mantiene su agenda sin huecos para hablar con Cifuentes, a decir de su entorno. Este jueves recibe al Príncipe Heredero de Arabia Saudí, con quien procederá a la firma de acuerdos bilaterales entre España y Arabia Saudí. Este viernes tiene consejo de ministros y se reúne con el primer ministro danés, Lars Lokke Rasmussen. El sábado acude a Zamora para clausurar la Convención Sectorial sobre Medio Rural y Reto Demográfico.