Carles Puigdemont sigue acariciando la idea de intentar una nueva investidura telemática antes de agotar los plazos para unas elecciones autonómicas. Así se desprende de las escasas conclusiones a las que ha llegado el Grupo de JxCat tras reunirse durante más de tres horas en Berlín con el líder del partido. La única respuesta del portavoz, Eduard Pujol, es que no se ha tomado ninguna decisión. Pujol, eso sí, se ha referido a los candidatos ya propuestos pero no ha mencionado la opción de un nuevo candidato sin cargas judiciales.

«Nos hemos ganado el derecho a gestionar el tiempo» ha argumentado Pujol para justificar que «no hemos tomado decisión, hemos entendido que el calendario se acaba 22 mayo». «No necesariamente hay que agotarlo» ha añadido para hacer alguna concesión a sus socios de Esquerra, que apremian con la investidura ya de un gobierno efectivo que desde JxCat no se ve con la misma urgencia.

El país lo reconoce a Puigdemont como presidente, tenemos que encontrar el mecanismo para llevar al Parlament lo que la calle ha legitimado» argumenta JxCat

Carles Puigdemont sigue siendo su candidato «porque de hecho es el presidente de Cataluña, su legitimidad es absoluta, el país lo reconoce como presidente, tenemos que encontrar el mecanismo para llevar al Parlament lo que la calle ha legitimado» ha afirmado Pujol. Un mecanismo que pasaría por la reforma de la Ley de Presidencia planteada en el Parlament para dar cobertura legal a la investidura telemática y la posibilidad de que los miembros del futuro gobierno se reúna también telemáticamente.

Una reforma que PSC y C’s ya han anunciado que llevarán ante el Consejo de Garantias Estatutarias, con la convicción de que el CGE ratificará la postura expresada en su momento por los letrados del Parlament, en el sentido de que esa reforma no se ajusta al Estatut y no puede adoptarse para una investidura de Puigdemont, convirtiéndose en una reforma «ad personam«.

El CGE tiene siete días para pronunciarse, aunque su decisión no es vinculante. Si la Mesa del Parlament siguiera adelante con la reforma legislativa, los partidos de la oposición podrían recurrir ante el Tribunal Constitucional, lo que probablemente agotaría los plazos para investir a Puigdemont antes del 22 de mayo. A no ser que Torrent incurra abiertamente en desobediencia, algo que Esquerra ha rechazado ya en anteriores ocasiones.

Sánchez y Turull, también sobre la mesa

En el encuentro, al que han asistido la treintena de diputados no imputados por el 1-O, se ha «analizado el recorrido que aún pueden tener las investiduras» de Jordi Sanchez, Jordi Turull o el propio Puigdemont, ha explicado Pujol para dejar todas las puertas abiertas. En el caso de Sánchez «porque la ONU nos da la razón y Llarena no hizo caso a la resolución de la ONU; es un desafío a la ONU» que deben analizar para aprovechar lo que consideran una oportunidad de seguir cuestionando a la justicia española ante instancias internacionales.

Pujol ha asegurado que el caso de Turull «es similar, sigue siendo candidato en el sentido de que su investidura no llegó a la segunda votación que formaba parte de sus derechos políticos» según JxCat, por la decisión del Tribunal Supremo de dictar prisión incondicional contra él y los ex consejeros Raül Romeva, Josep Rull y Dolors Bassa, además de la ex presidenta del Parlament, Carme Forcadell.

«Las decisiones que hemos tomado hasta ahora nos avalan para gestionar el tiempo de la forma políticamente más oportuna y oponernos con más fuerza ante un Estado incapaz de respetar a la ONU», ha concluido Pujol.