El PNV ha anunciado esta tarde que finalmente no presentará enmienda a la totalidad a los presupuestos 2018 presentados por el Gobierno. La ejecutiva de la formación nacionalista, reunida esta tarde, ha acordado facilitar el primer trámite de las cuentas a Rajoy asegurando que se trata de la mejor decisión para «propiciar la desactivación» del artículo 155 «a la mayor brevedad». En una nota emitida por el PNV la formación de Andoni Ortuzar asegura que con esta decisión concede «una oportunidad al diálogo político» entre el Estado y Cataluña.

Recuerda que mantiene su «oposición frontal a la aplicación del artículo 155 en Cataluña» si bien finalmente ha renunciado a hacer efectiva la limitación que durante meses había defendido para poder facilitar la aprobación de los presupuestos. Desde la aplicación del artículo en Cataluña hace ya seis meses el PNV había defendido que mientras no se acordara su levantamiento no facilitaría la aprobación de las cuentas al Gobierno. Ahora, señala que es precisamente no impedir el tramite presupuestario por parte de sus cinco representantes el mejor modo de contribuir a una pronta desactivación de la medida.

Tras meses afirmando que no apoyaría las cuentas con el 155 en vigor apunta que no enmendarlas es el mejor modo de facilitar su «desactivación»

En la nota también apunta que la decisión se acuerda después de que diversos dirigentes del PNV hayan mantenido encuentros con «diversos actores políticos», como representantes de formaciones independentistas catalanas. El último conocido hoy ha sido el encuentro que a instancia de Jordi Sánchez mantuvieron este martes el dirigente encarcelado con el portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban. En la cita, de una hora de duración y celebrada en la prisión de Soto del Real, Sánchez y Esteban abordaron la situación política en Cataluña.

«Un compromiso activo»

El PNV denuncia que la ausencia de la acción de la política en la crisis catalana ha provocado una «judicializacion de la política» con «nefastos resultados». Por ello, justifica la decisión de no enmendar a la totalidad las cuentas de Rajoy como un modo de asumir un «compromiso activo» que contribuya al entendimiento «y proporcione el tiempo necesario para revertir esta situación». Señala que aún restan dos trámites más hasta la aprobación definitiva como la votación de las enmiendas a la totalidad, prevista para el día 26 y la votación del dictamen de la comisión entre el 22 y 24 de mayo.

La formación nacionalista concluye señalando que «se equivoca quien vea o quiera ver en esta decisión un cheque en blanco» hacia el Gobierno español y el PP. Añade que el acuerdo presupuestario suscrito el año pasado «y que resultó tan beneficiosos para Euskadi» no supone ninguna obligación para terminar respaldando los presupuestos de 2018.

El PNV asegura que «se equivoca» quien vea en esta decisión «un cheque en blanco» al Gobierno y el PP

El presidente del PNV ya rebajó ayer el nivel de exigencia que el partido hacía al Gobierno y al PP para contar con su respaldo presupuestario. Ortuzar afirmó se limitó a reclamar «gestos políticos» con Cataluña por parte de Rajoy. También se mostró partidario de facilitar «estabilidad» al Estado. El dirigente nacionalista reclamó al presidente del Gobierno movimientos para “allanar el camino” y “eliminar obstáculos” que aceleraran la conformación de un nuevo ejecutivo antes del 22 de mayo. Incluso apuntó que “todo aquello que acerque la desaparición del 155 será valorado y todo lo que lo haga perdurar será censurado”.

Ya el pasado 21 de marzo El Independiente avanzó que el PNV había comenzado a rebajar su exigencia en torno a la aplicación del artículo 155 en Cataluña. Cuatro meses después de la celebración de los comicios autonómicos, según señalaban fuentes conocedoras de las negociaciones, aseguraban que “los nacionalistas vascos se dan cuenta de que no pueden hacer depender los intereses económicos de Euskadi de la incapacidad de los independentistas de proponer un candidato viable”. Desde Moncloa insistían en que el acuerdo económico con el PNV “está cerrado” y sólo depende de un criterio de “oportunidad política”, esto es, que acabe la intervención de la Generalitat catalana para dar el “nihil obstat” a las cuentas del Estado para este año.

Viraje argumental

Con la decisión adoptada esta tarde por la dirección del PNV se despeja definitivamente el camino hacia una aprobación de las cuentas del Gobierno. Si bien el PNV mantiene abierta la posición de poder reconducir su posición en algún momento de la tramitación, parece muy improbable que lo haga. El apoyo de las cuentas sería el segundo dado por los nacionalistas en esta legislatura. El PNV siempre han defendido, en todos los procesos de negociación, que la condición fundamental para respaldar unas cuentas debía ser «que fueran buenas para Euskadi.

La profunda crisis catalana llevó al partido a tener que posicionarse de modo rotundo en contra del Gobierno y de la aplicación del 155. Incluso hoy, con el anuncio de que no impedirá la tramitación de los presupuestos insiste en que la crisis en Cataluña «también afecta a Euskadi». Fue el propio PNV quien poco después de la entrada en vigor del artículo que suponía la intervención por parte del Estado de la autonomía en Cataluña quien fijo como línea roja para cualquier respaldo a las cuentas de Montoro la eliminación y levantamiento del 155. Requisito que en las últimas semanas fue relajando hasta incluso girar 360 grados su argumentario para situar el apoyo presupuestario como el mejor modo para «propiciar» su supresión.

En Sabin Etxea toca ahora justificar entre su electorado el viraje argumental dado hoy y que se comenzó a atisbar hace semanas. Por el momento las encuestas reflejan un sólido apoyo por parte del electorado vasco que incluso según el último Sociómetro vasco le premiaría con dos escaños más en el Parlamento Vasco y la posibilidad de revalidad el control en las principales instituciones vascas.

Una encuesta que además reflejaba la posibilidad de que Ciudadanos también acceda en el Parlamento Vasco. Una formación con la que el PNV mantiene una gran distancia y de la que asegura que sería perjudicial para el País Vasco si se confirma como alternativa del PP en el Ejecutivo de España. El propio Ortuzar ha tildado de «talibán» al líder de la formación naranja, Albert Rivera, de quien el pasado miércoles afirmó que «tiene una visión estrecha de España». El presidente del PNV también señaló que al dirigente de Ciudadanos “no le gusta la Constitución española actual”. En este punto recordó que C´s cuestiona elementos básicos de los vascos, como sus derechos históricos, los fueros o el Concierto Económico, “amparados por la Constitución” y que unen a todas las sensibilidades políticas en Euskadi. Ortuzar alertó del riesgo que supondría que la alternativa al actual Gobierno del PP sea “una derecha más de palo que de zanahoria”, en referencia a Ciudadanos.