El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha anunciado este martes que el Ejecutivo estudiará emprender «acciones legales» ante la decisión de la Mesa del Parlament de Cataluña de autorizar la delegación del voto en la investidura del exconseller y diputado de ERC Antoni Comín, huido de la Justicia en Bélgica, donde actualmente está pendiente de la resolución de su euroorden.

En una rueda de prensa en Moncloa junto al primer ministro turco, Binali Yildirim, Rajoy ha pedido que se recupere la «cordura» y la normalidad «política y social» en Cataluña con la investidura de un presidente que esté «habilitado para gobernar».

Preguntado por la decisión de la Fiscalía de Delitos de Odio de denunciar a nueve profesores de instituto de Barcelona por sus comentarios en clase criticando la actuación policial el 1 de octubre, Rajoy ha dado su apoyo a la Fiscalía ante unos hechos que ha calificado de «lamentables».

Con la delegación del voto de Toni Comin, junto a la del propio Carles Puigdemont, Junts per Catalunya y ERC ya suman 66 diputados, suficientes para formar mayoría sin necesidad de contar con los votos de la CUP, siempre que estos se mantengan en la excepción.