Pronunciar el mero nombre de Ángeles Pedraza es ya sinónimo de coraje, de valentía, de compromiso, de arrojo y, por supuesto, de liderazgo. Pero también de dolor, de angustia y de rabia… por la sinrazón criminal que un día les arrebató a uno o a varios de sus seres más queridos. Impresiona conversar con ella, más cuando se es consciente de que está frente a un referente con el que se identifican cientos de familias que han sufrido lo indecible… que han llorado y que han sentido un desgarro similar al suyo. Y que lo han hecho con dignidad, con la frente alta… y sin sentir jamás la tentación de tomarse la justicia por su mano.

Un dolor infinito al que han unido, en no pocas ocasiones, el del desprecio y el de la indiferencia.

Sí… definitivamente, impresiona conversar con Ángeles Pedraza. Con la histórica líder de la mayoritaria Asociación de Víctimas del Terrorismo. Con quien fuera durante casi una década presidenta de este movimiento y hoy ostente, para siempre, el orgullo de ser su presidenta de Honor.

Hoy, tocaba una charla en profundidad con ella. Quería saber, conocer de primera mano, cómo se sienten las familias de los que ya nunca volverán, tras el anuncio de la banda terrorista de que se disuelve… sin pedir perdón.

Pregunta.- ¿Cómo valora el últimoanuncio de la banda terrorista, en el que ETA dice confirmar su disolución, pero en el que ni siquiera pide perdón? ¿Es este el final que merecían las víctimas?

Respuesta.- Lo valoro como una farsa y un paso más en la operación de marketing orquestada por los terroristas para intentar sacar algún beneficio a su debilidad operativa. El tema del perdón es algo personal de cada víctima, lo que me ha parecido más grave es su intento por justificar el dolor y sufrimiento generado y la distinción que han hecho entre víctimas. Las víctimas del terrorismo hemos dado lo más preciado para nosotros, nuestros seres queridos o nuestra propia integridad física y nos merecemos un final con verdad, memoria, dignidad y justicia. Y este final no lo es en absoluto. El hecho de que sea la propia ETA la que está dirigiendo su proceso de disolución es una vergüenza y una victoria para la propia ETA.

P.- ¿Es una disolución real? ¿Qué le parece que los terroristas pretendan mantener un órgano, en la clandestinidad, de una veintena de etarras que gestione las llamadas consecuencias de la Iniciativa Armada de ETA?

R.- Partiendo de la base de que todo esto me parece una farsa, no tengo ninguna duda de que, aunque digan que se disuelven, van a querer seguir condicionando la vida política en el País Vasco y van a seguir queriendo gestionar, tanto la disolución como la desaparición, puesto que lo que no puede permitirse ETA es aparecer como un actor perdedor en todo esto. Como he dicho, esto es una operación de marketing para obtener algún beneficio de su debilidad y para imponer su propio relato y para eso van a necesitar alguna estructura que lo gestione.

Van a querer seguir condicionando la vida política en el País Vasco lo que no puede permitirse ETA es aparecer como un actor perdedor

P.- En el comunicado anterior, de hace varias semanas, la banda decepcionó al pedir un perdón selectivo, a unas víctimas sí y a otras no. En aquella penúltima -por el momento- comunicación pública, los etarras seguían manteniendo esa terminología, en mi opinión traidora y tramposa, de empeñarse en hablar de conflicto además de usar otro tipo de términos, que más parecen adecuados a una guerra, con dos bandos, que en el País Vasco nunca ha existido como tal. Valóreme este ‘terrorismo lingüístico’, señora Pedraza.

R.- Lo más grave es que algunos dirigentes políticos se suman a esa teoría del conflicto, por un lado, intentando justificar el uso del terrorismo como consecuencia de una supuesta opresión previa por parte del Estado y por otro, alentado informes, por ejemplo, sobre supuestas torturas. Intentan además hacer ver que esa presunta tortura ha sido algo generalizado en la lucha contra el terrorismo, cosa que es totalmente falsa y que lo único que hace es favorecer que puedan presentarse los terroristas como víctimas.

P.- Una de las principales reivindicaciones de las víctimas -y de todos los demócratas de bien- es que se determine el nombre de los responsables de 349 asesinatos que aún no están esclarecidos…¡casi un 40 por ciento de todas las personas asesinadas por la banda criminal! ¿Por qué esta indignidad? ¿Por qué el Estado, o la justicia, no ponen más empeño en ello?

R.- Bueno, las causas de esa cifra son diversas. Algunos casos se deben a dejadez y otros simplemente a que no se tienen pruebas sobre la autoría del atentado. Lo que nos indigna es comprobar como actualmente podría hacerse más exigiendo la colaboración con la justicia, que es un requisito previsto en la ley, y no se está exigiendo. Nuestros abogados lo comprueban a diario, citando a declarar como testigos a los supuestos arrepentidos de la Vía Nanclares y ninguno de ellos se acuerda de nada.

P.- ¿Cree Ángeles Pedraza, a la que yo -que me dedico al liderazgo- no dudo nunca en calificar como la líder histórica de las víctimas del terrorismo en España desde hace casi veinte años, que se ha ido llegando a esta paz , no sé si en virtud de negociaciones o acuerdos cocinados entre gobiernos anteriores -más incluso que el actual- y la banda criminal?

Los que han venido después de Zapatero no han querido poner la puntilla final a ETA y han dejado que sea ella la que dirija toda esta pantomima

R.- Lo que creo que es que se ha llegado a esta paz forzada por la debilidad operativa de una organización terrorista que se estaba viendo acorralada y a la que no le quedaba más remedio que intentar obtener réditos de esa debilidad. El problema vino cuando se encontraron con un dirigente político, Zapatero, que con tal de colgarse la medalla del final de ETA estuvo dispuesto a todo o a casi todo. Y el problema ha sido que los que han venido después, no sé si por miedo o por simple dejadez no han querido enfrentarse y poner la puntilla final a ETA y han dejado que sea ella la que dirija toda esta pantomima.

P.- ¿Podríamos hablar de que se lleva tiempo ya poniendo en práctica un principio de paz por presos? ¿Estamos en eso, señora Pedraza?

R.- Ese es nuestro máximo temor, ya que puede hacerse de manera velada y con la excusa de aplicación de la ley. Nosotros lo que exigimos es que se aplique la ley con la máxima dureza y no para beneficiar a los terroristas. Exigimos que se neutralicen los intentos de aplicación torticera de la ley para beneficiar a los etarras. Que cumplan íntegramente sus condenas, ni un día más pero tampoco ni un día menos, ni por matar ni ahora que dejan de matar.

P.- Como saben mis lectores, mis entrevistas no son tanto piezas periodísticas al uso sino que cuentan con una vertiente muy humana y también muy enfocada a ensalzar las cualidades de las personas que han llegado a ser líderes en algún aspecto concreto de la vida, en su caso, desgraciadamente, del movimiento asociativo que reivindica la memoria, la dignidad y la justicia para tantos cientos de inocentes cuyas vidas han sido segadas, no solo por el terrorismo etarra sino por también por el yihadista. Hábleme un poco de cómo es la Ángeles Pedraza mujer, la que perdió a su hija Myriam en aquellos malditos trenes de Atocha, aquel maldito día de marzo de 2004.

R.- Ángeles Pedraza era una mujer que tenía una vida hecha, con mi trabajo mis hijos y que ese fatídico 11 de marzo quedó rota. Desde aquel día, me decidí a dar un paso al frente y a dedicarme a luchar contra las injusticias y contra cualquier tipo de terrorismo. Desde aquella fecha, mi vida es otra, pero no voy a dejar de luchar.

Muchas veces las promesas a las víctimas no eran ciertas y lo único que buscaban era una foto y sacar algún tipo de rédito político

P.- Usted nunca hubiera imaginado llegar hasta el lugar al que la llevó la vida o el destino, de una forma tan brutalmente caprichosa e inesperada… de llevar una existencia muy tranquila, a convertirse durante años, hasta hace muy poco que cedió el testigo, en un símbolo para miles de familias y para millones de españoles. ¿No es así?

R.- Nunca lo hubiera imaginado y daría mi vida por no tener esta condición de víctima ni por pasar por lo que he tenido que pasar. La decisión de dar un paso al frente la tomé desde el minuto cero. Ya fuera como presidenta, como presidenta de honor o como Ángeles Pedraza nunca dejaré de luchar y menos en el momento actual en el que la amenaza yihadista es una realidad.

P.- ¿Qué pensaría hoy Myriam, su hija, si viviera, de todo lo que ha ocurrido después en España? A veces tengo la sensación de que tanta sangre derramada no ha servido más que para que los políticos se sigan tirando los trastos a la cabeza y de que nadie se acuerda de ustedes, salvo en las efemérides…

R.- Myriam pensaría que por qué, por qué tantas vidas rotas y tanto dolor y, sobre todo, para qué si al final estamos viendo como son los terroristas los que están dirigiendo todo esto. ¿Qué han ganado los terroristas por matar a Myriam o por segar la vida de más de mil víctimas mortales?

P.- ¿Cree usted que las víctimas han querido ser manipuladas o instrumentalizadas por los partidos?

R.- En absoluto. Las víctimas no han querido ser manipuladas. Cosa diferente es que lo hayan sido o se haya intentado por parte de los diferentes Gobiernos. Las víctimas lo único que quieren es memoria, verdad, dignidad y justicia para ellas y sus familiares y se fían o se han fiado de todos aquellos dirigentes políticos que se lo han prometido. El problema es que muchas veces esas promesas no eran ciertas y lo único que buscaban era una foto y sacar algún tipo de rédito político.

P.- ¿Por qué han estado siempre las asociaciones tan divididas en nuestro país? Usted ha sido la líder histórica durante años de la mayor de ellas y supongo que tiene una opinión muy fundada del asunto…

R.- El tema de la división de las víctimas es algo más aparente que real. A las víctimas nos unen más cosas que las que nos separan. El problema ha sido es que a algunos les interesaba esa división para quitarnos fuerza y en algunas ocasiones lo han conseguido.

A algunos les interesaba la división entre las víctimas para quitarnos fuerza y en algunas ocasiones lo han conseguido

P.- ¿Espera, señora Pedraza, algo más, aún, por parte de los terroristas? ¿Algún comunicado nuevo aún más definitivo? ¿Algún último gesto?

R.- No espero nada. Insisto en la idea de que todo esto me parece una farsa y un paripé. Yo ahora de ETA solo espero que colaboren con la justicia para responder ante la justicia por sus responsabilidades penales pendientes y que reconozcan la ilegitimidad de su actividad terrorista tanto por los medios violentos utilizados como por los fines políticos perseguidos que justifican el uso de la violencia para acabar con el que pensaba diferente a ellos.

P.- Doña Ángeles, ¿es el mundo un lugar más seguro hoy día? Fíjese como estamos; atentados yihadistas en el corazón de Europa, la situación en Oriente Próximo, casi sin salida posible, o eso parece… fanatismo y violencia desbocados a flor de piel… ofrézcame un mensaje optimista, si es que se puede…

R.- Me gusta pensar que el Bien acabará imponiéndose sobre el Mal, lo único necesario es que trabajemos por ello. Como decía Burke: ‘Para que el mal triunfe, sólo es necesario que los hombres buenos no hagan nada’. Y esto es lo que nos corresponde a los que hemos dado un paso en defensa de valores y principios: trabajar para que el mal no se acabe imponiendo sobre el bien.
Si ha sido más difícil acabar con el terrorismo ha sido porque en España ha sido muy barato matar, quizá con más firmeza no habría habido más atentados.

P.- ¿Qué le queda, si es que le queda alguno, como sueño, a la Ángeles Pedraza mujer, a la Ángeles Pedraza ciudadana, en los años que le restan por vivir? ¿Qué le gustaría que la vida le deparase aún, ya que desgraciadamente, la vida de su hija es imposible que pueda recuperarla?

R.- Tengo un hijo y un nieto. Y me gustaría que vivieran en un país sin terrorismo y sin el temor de que pueda estallarles una bomba o arrollarles un camión. ¡Que puedan ser felices en un mundo en libertad y sin miedo y en el que todas las víctimas del terrorismo consiguieran la justicia que merecen!