El presidente del Gobierno y líder del PP, Mariano Rajoy, ha optado por una fórmula de compromiso, no sin sorpresa, para evitar dar pistas sobre sus futuros candidatos a la Comunidad y ayuntamiento de Madrid. Con la continuidad de Ángel Garrido en el gobierno autonómico y la maniobra de hacer regresar al presidente del Senado, Pío García Escudero, al liderazgo, ya se verá si temporal, de los populares madrileños, soslaya señalar a nadie antes de tiempo para evitar ponerle en el disparadero.

Garrido siempre fue para el grueso del PP de Madrid y Génova, el sucesor natural, el que evitaba dar más explicaciones que las necesarias. Es de transición, hasta que se ponga otro candidato de peso al frente de la lista electoral en mayo del año que viene. Lo importante, ahora, «es que no cometa ningún error de bulto de aquí a entonces», señalan fuentes populares.

Lo de García Escudero apunta distinto. Rajoy sabe que destacados dirigentes del partido y de la «fontanería genovesa» vienen defendiendo la necesidad de regresar, con carácter permanente, a  la bicefalia en Madrid, tal y como publicó El Independiente. Ese reparto de poder consistía en que quien presidía la Comunidad no tenía las riendas del partido. Que haya escogido ahora, precisamente, a quien lideró el PP de Madrid durante once años con Alberto Ruiz-Gallardón en la Puerta del Sol, parece un mensaje inequívoco en este sentido. En el entorno del presidente del Senado aseguran que será «para poco más de un año», pero sea él, u otro, podría darse continuidad a esta fórmula en caso de que el PP conservara el gobierno autonómico.

Rajoy acude a personas de su más estrecha confianza para el PP de Madrid

Además, el nuevo «número dos» de Madrid, el diputado Juan Carlos Vera, que también fue secretario general de la anterior gestora cuando la  presidía Cristina Cifuentes, es una de las personas de mayor confianza de Génova, un histórico que tiene la organización del partido, en general, y del PP de Madrid en particular, en la cabeza, ambos serán ratificados por el Comité Ejecutivo el 15 de mayo.

Garrido es la apuesta continuista de los populares y responde a la forma de transición más natural y menos traumática tras la caída en desgracia de Cifuentes. El que era mano derecha de la presidenta regional está plenamente centrado en el ámbito madrileño, donde es Consejero de Presidencia, de Justicia, y Portavoz del Ejecutivo.

Garrido ya ejerció como presidente el pasado 2 de mayo, donde tuvo que presidir los actos de la Comunidad. Su primera intervención como presidente en funciones fue llamativa por omitir cualquier alusión a Cifuentes. La presencia imprevista de la ministra de Defensa y secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, y la sintonía que mostró con Garrido levantó las primeras sospechas sobre su posible elección, aunque su nombre siempre ha estado encima de la mesa para los populares.

Garrido recibió el pasado 2 de mayo el plácet público de Cospedal

Garrido será investido en los próximos días puesto que contará con los votos a favor de Ciudadanos, que se había comprometido a apoyar al candidato popular elegido a cambio de la dimisión de su  ya ex presidenta regional. Los populares barajan los días 17 ó 18 de mayo para celebrar la sesión de investidura que le alce como presidente de la Comunidad de Madrid, aunque la fecha debe fijarla oficialmente la presidenta de la Asamblea de Madrid, Paloma Adrados, también del PP. Este mismo lunes por la tarde está previsto que Adrados comience la ronda de contactos con los grupos parlamentarios de la Cámara autonómica madrileña para la sesión de investidura.

Maillo: «El proyecto del  PP está por encima de las personas»

En rueda de prensa en la sede popular, el coordinador general  del PP, Fernando Martínez Maillo, ha tratado de separar el caso de Cifuentes con el Gobierno del PP en la Comunidad de Madrid, del que ha defendido su gestión.

«La decisión de dimisión de Cifuentes es una decisión que nada tiene que ver con la gestión de la Comunidad de Madrid. Fue una cuestión puntual y personal, se refería a hechos anteriores y  que no tenia referencia a su gestión como presidenta», ha señalado Maillo. «El proyecto de gestión del PP continúa», ha advertido el dirigente popular. «La gestión de estos años ha sido una buena gestión en la Comunidad de Madrid y el proyecto del PP está por encima de las personas».

El diputado ha evitado pronunciarse sobre «la señora Cifuentes» y sobre la posibilidad de que renuncie al acta de diputada en la Asamblea de Madrid, aunque sí ha remachado que «todo el grupo popular va a apoyar a Garrido en bloque, esté quien esté». «Las valoraciones que hagamos en torno a la señora Cifuentes lo hacemos en el ámbito privado con muchísimo respeto. Aquí lo importante es que el proyecto del PP continúa». «Las renuncias son personales, del acta de cada uno, así que vamos a esperar acontecimientos».

Pío García Escudero, presidente del PP de Madrid

«La dirección del partido cambia en Madrid». Maíllo ha confirmado al presidente del Senado, Pío García-Escudero, como el próximo presidente de la gestora del PP en Madrid, y ha adelantado que su no tendrá carácter interino y que su presencia continuará más allá de las elecciones en la capital, hasta el próximo Congreso Nacional del partido madrileño. Lo mismo ocurrirá con Juan Carlos Vera, secretario general del órgano.

En este mismo sentido, ha señalado que el PP de Madrid buscará un equilibrio de transición por el que mantendrán todos los órganos de la formación, incluido el Comité Ejecutivo del PP de Madrid, a excepción de la dirección madrileña, que se renovará bajo el mando de Escudero y Vera, encargados de elegir a los nuevos miembros de esta dirección, y de designar a los candidatos en todos los ayuntamientos de Madrid de cara a las elecciones de 2019.