Un Govern integrado, ni que sea por unas horas, por Oriol Junqueras, Josep Rull, Jordi Turull o Raül Romeva es la nueva idea de los legitismistas. La palabra que más aterroriza a los líderes independentistas a estas alturas del proceso es «acatamiento». La acusación de acatar la legalidad española es la peor crítica que puede recibir un líder del procés, por eso JxCat y ERC tienen serios problemas para explicar que tras seis meses de escenificaciones aceptarán la anulación de la Ley de Presidencia por parte del Tribunal Constitucional y la imposibilidad de investir a Carles Puigdemont y harán presidente de la Generalitat a un candidato sin cargas judiciales.

Para desmentir esa impresión de sumisión a la «legalidad española», los dos partidos barajan ahora la posibilidad de inaugurar la nueva legislatura nombrando un Govern integrado por los consellers cesados en aplicación del 155, que actualmente se reparten entre la prisión preventiva, Bruselas y Escocia. La propuesta la ha puesto sobre la mesa JxCat, ante los serios recelos de Esquerra, que clama por un «gobierno efectivo» y teme que este nuevo «gesto simbólico» perjudique una vez más a los dirigentes en prisión: Oriol Junqueras, Josep Rull, Jordi Turull, Raül Romeva, Dolors Bassa y Joaquim Forn, aunque este último ya ha dejado claro que no quiere volver a asumir responsabilidades políticas.

Pero Esquerra no es tampoco un bloque monolítico, y hay voces muy críticas con el discurso de «realismo» adoptado por la nueva dirección. Un sector encantado con la predisposición de Toni Comin a escenificar esta nueva gesticulación desde Bruselas, donde parece que la justicia belga le dará cobijo en los próximos meses, vistas las ultimas consideraciones de la fiscalía belga sobre la petición de extradición cursada por el Tribunal Supremo.

Se trataría de «un nombramiento simbólico» aseguran sus defensores, entre otras cosas porque todos los ex miembros del Govern podrían ser inhabilitados en junio, cuando se ratifiquen las imputaciones por rebelión dictadas por el juez instructor, Pablo Llarena, que sumadas a la prisión preventiva llevarán a la inhabilitación para cargo público. aunque nadie pretende que el nombramiento dure tanto.

Futuros consellers en el banquillo

Mientras, los llamados a ocupar consellerias en el próximo Govern, en el que se da por segura la presencia de Elsa Artadi, Pere Aragonés, Miquel Buch, Esther Capella o David Elvira, observan como les afecta el ultimo «gesto simbólico» para reivindicar una vez más el gobierno cesado por el 155. «Sería por horas, y serían relevados por el nombramiento de los consellers efectivos» apuntan desde el bloque independentista.

Mientras, la CUP ha vuelto a confirmar que se mantendrá en la abstención si la investidura no se convoca para votar a Carles Puigdemont. Una investidura que todas las fuentes sitúan entre el lunes y el miércoles de la próxima semana, en segunda vuelta, cuando serán determinantes de nuevo los votos delegados de Puigdemont y Comin, recurridos por C’s ante el TC.