Pedro Sánchez ha prometido diálogo a los independentistas de ERC y PDeCat para reconducir la crisis catalana, pero tanto republicanos como ex convergentes le han dejado claro que confían poco en su oferta. «Nuestro voto es un ‘no’ a Rajoy, no un ‘si’ al PSOE» ha advertido el portavoz republicano Joan Tardà después de que Sánchez prometiera a Carles Campuzano (PDeCat) recuperar los 40 puntos de negociación de Artur Mas y las leyes catalanas derogadas por el PP.

En una intervención en la que ha negado la independencia judicial y asegurado que España sigue impregnada de franquismo, Tardà le ha recriminado al PSOE que «siguen sin proyecto para Cataluña, convencidos de que los catalanes no independentistas han firmado una póliza con ustedes por la cual nunca lo van a ser».

Por ello, ha reclamado a Sánchez que se pregunte qué hacer para que no haya más republicanos y le ha advertido de que «si no le pone más entusiasmo y atrevimiento, llegará el día que pensaremos que Pedro Sánchez es un mini Zapatero» recordando que «la España federal que nos había prometido no llegó».

«Solo les pedimos que no nos tomen el pelo» ha concluido Tardà, «tenemos demasiado dolor para aguantar que nos tomen el pelo».

El PDeCat advierte que una dimisión ahora de Rajoy sería un «fraude democrático»

«Sería un fraude democrático el intento de Mariano Rajoy de abortar esta moción de censura» ha advertido el portavoz del PDeCat, Carles Campuzano, en su réplica a Pedro Sánchez, al que ha ofrecido su apoyo con advertencia final: «quien gobierna contra Cataluña acaba perdiendo las instituciones».

El PDeCat dará su apoyo a la moción de censura porque «queremos mirar al futuro y darnos una oportunidad» y, sobre todo, porque «en Cataluña es clara la mayoría a favor de que se vaya Mariano Rajoy» ha argumentado el nacionalista Carles Campuzano.

Una mano tendida a la que Sánchez ha respondido con la promesa de revisar los 40 puntos de acuerdo que Artur Mas planteó en su día a Mariano Rajoy y la recuperación de las leyes catalanas suspendidas por el Tribunal Constitucional a petición del Gobierno.

«Pero somos escépticos, recelamos» del PSOE, le ha advertido, afeándole su apoyo al Gobierno en la aplicación del 155 y las duras críticas al presidente de la Generalitat, Quim Torra.

Carles Campuzano ha respondido así en su intervención en el debate de la moción de censura planteada por PSOE, en el que Pedro Sánchez ha ofrecido diálogo con el presidente de la Generalitat y ha hecho suyo uno de los tradicionales argumentos del independentismo: el origen de la crisis catalana está en el recurso del PP contra el Estatuto catalán.

La crítica de Sánchez a la sentencia del Estatut ha sido clave para el PDeCat, asegura Campuzano

«Los catalanes tienen un Estatut que no votaron» ha lamentado Sánchez tras recriminar a Rajoy que iniciara el conflicto «diciéndoles a los padres andaluces que sus hijos tendrían que aprender catalán por culpa del Estatut. De esos polvos, estos lodos» ha concluido Sánchez en apelación directa a ERC y el PDeCat.

Unas palabras que Campuzano ha reconocido que han inclinado la balanza de la ex convergencia a su favor. «Lo valoramos, nos toca mirar al futuro y darnos  una nueva oportunidad» ha concluido en independentista, que ha defendido esa propuesta como «un movimiento pacífico, democrático y legitimo en términos políticos».

Campuzano ha reclamado «respeto para los deseos de más de dos millones de catalanes» y ha advertido al candidato que «sin entender esto, que estas razones son profundas y deben canalizarse por la vía democrática, difícilmente se va a resolver la crisis catalana».

«Somos escépticos, recelamos, hay mucho dolor e indignación en Cataluña, a muchos les costará entender nuestro voto» ha añadido el portavoz del PDeCat, quien ha concluido que «depende de su réplica que el PDeCat decida que nos merecemos un último esfuerzo para dar salida política a Cataluña».