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“Puigdemont pedía cosas imposibles para frenar el 155”, sostiene el PSOE

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“Puigdemont pedía cosas imposibles para frenar el 155”, sostiene el PSOE
Reunión de la Ejecutiva del PSOE.

Reunión de la Ejecutiva del PSOE este lunes en Ferraz. EFE

Resumen:

“Pedían cosas imposibles y no eran sinceros”, explican desde la dirección del partido.

El Govern pretendía que el Ejecutivo se saltara la división de poderes para conseguir la excarcelación de Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, la paralización de todos los procesos judiciales en marcha, incluidos los que investigan la organización del referéndum ilegal del 1-0 y que afectan a todos los miembros del Govern y al jefe de los Mossos, Josep Lluis Trapero. También la salida de la Policía y la Guardia Civil de Cataluña.

Cualquier intento de negociación se topaba con esas exigencias que hicieron inviable una solidad pactada.

Hubo un momento en que toda España respiró aliviada. El jueves a mediodía, Carles Puigdemont trabajaba en un decreto de convocatoria de elecciones autonómicas. Los grandes líderes políticos rebajaban la tensión acumulada desde el 1 de octubre y los mediadores se felicitaban. No sería necesario aplicar el artículo 155 de la Constitución en Cataluña para restaurar la legalidad.

El respiro fue breve, apenas unas horas. La calle -los independentistas agitados durante años y jaleados contra el Gobierno- comenzaron a clamar contra lo que consideraban una rendición y el Govern volvió a la senda secesionista. ¿Qué pasó en realidad? En el PSOE lo tienen claro: el presidente de la Generalitat nunca tuvo una intención real de evitar la declaración de independencia. “Pedían cosas imposibles y no eran sinceros”, explican desde la dirección del partido.

Como ha desvelado El Independiente, lo que pedía el presidente de la Generalitat al Gobierno a cambio de convocar elecciones anticipadas no sólo era la suspensión previa de la aplicación del artículo 155 de la Constitución, sino también la libertad de los presidentes de la ANC, Jordi Sánchez, y de Òmnium, Jordi Cuixart. Además, el Govern pretendía que el Ejecutivo se saltara la división de poderes para conseguir la paralización de todos los procesos judiciales en marcha, incluidos los que investigan la organización del referéndum ilegal del 1-0 y que afectan a todos los miembros del Govern y al jefe de los Mossos, Josep Lluis Trapero, entre otros. Es decir, inmunidad tras todas las ilegalidades cometidas. Finalmente, también solicitaba la retirada de Cataluña de la Policía y la Guardia Civil.

A pesar de todos los esfuerzos para hacerle cambiar de opinión, cualquier intento de negociación se topaba con esas exigencias que hicieron inviable una solidad pactada. De esta manera, el PSOE vio “cerradas todas las puertas” a la posibilidad de que la Generalitat rectificara y volviera a la senda de la legalidad. En el momento en que la declaración de independencia se impuso, un acto “inaceptable” para los socialistas, la vía del 155 se hizo efectiva.

Tras la aprobación en el Senado de esa herramienta constitucional, Pedro Sánchez ha ofrecido una comparecencia pública para explicar la posición del PSOE. El secretario general ha trasladado un mensaje de confianza y ha asegurado que, pese al “desgarro” que están provocando unas autoridades “irresponsables”, la unión entre españoles, “entre compatriotas, prevalecerá”.

En una declaración sin preguntas en la sede del partido en Ferraz, ha recordado que la sociedad española ha vivido tiempos “muy difíciles y traumáticos” en el pasado y siempre ha superado las adversidades de la misma manera, “unidos”, como se va a volver a hacer gracias “a la fuerza de la ley y a la buena política”, aquella que se caracteriza por el “respeto al diferente”.

Sánchez ha expresado su “más profundo rechazo” a la resolución “impuesta” este viernes por el bloque secesionista en el Parlament, que no es más que la “culminación de una carrera de despropósitos, una huida irresponsable hacia el vacío” por parte de unas autoridades catalanas que deberían velar por “todos y cada uno de los catalanes” y evitar el “sufrimiento innecesario” al que conduce una declaración unilateral de independencia.

Puigdemont y Junqueras, los responsables

El líder del PSOE ha señalado a Carles Puigdemont y a Oriol Junqueras como los “principales responsables del desgarro de la sociedad catalana”. “Y todo para nada, pues la nada es emprender un camino que lleva a un callejón sin salida”, que siembra la división y violenta los principios sobre los que se asiente el Estado de Derecho y el imperio de la ley.

Al quebrar la legalidad vigente, les ha acusado de traicionar a los millones de españoles que lucharon contra la dictadura de Franco y a aquellos que en los primeros pasos de la democracia española demandaban por los pueblos y ciudades del país “libertad, amnistía y Estatuto de Autonomía para Cataluña”.

El reconocimiento de la autonomía catalana en la Constitución de 1978 no fue una “concesión”, sino que quedó inscrita como “un derecho”, ha subrayado Sánchez. “Gracias a la Constitución, Cataluña es uno de los pueblos de Europa con mayor nivel de autogobierno”, ha remarcado. Y eso es “lo que pretenden quebrantar los secesionistas”. “El Estado de Derecho no puede ni debe ni va a tolerarlo”, ha anunciado.

Sánchez ha destacado la posición que los socialistas han mantenido frente a la deriva independentista, apelando siempre “al sentido común”, a la “racionalidad frente a la fe irracional” que quienes “conducen al abismo” al pueblo catalán. Ha defendido que hasta el último momento los socialistas trabajaron en el trámite de las medidas de intervención de la autonomía catalana en el Senado para mantener una “puerta abierta a la cordura” y frenar el 155 si Puigdemont accedía a convocar autonómicas en el marco de la ley.

Como viene repitiendo en los últimos días, Sánchez se ha dirigido a todos aquellos que se identifican con los valores progresistas para asegurarles que “no hay ninguna bandera de izquierda en la causa secesionista” ni en la causa de la desigualdad que “azuzan alegremente” la fuga de empresas que repercutirá directamente en los trabajadores. Tampoco la hay en la falta de solidaridad territorial de una “élite política independentista” que grita el “España nos roba”.

Críticas a Podemos

Tras recordar que mantiene las “mismas discrepancias profundas” con Mariano Rajoy que le llevarón a renunciar a su escaño para no votar la investidura del líder del PP, esto no le impide apoyar al Gobierno ante un “intento de quebrar integridad territorial” de España y “mutilar Cataluña”. Son las “profundas convicciones de la izquierda” las que hacen al PSOE situarse en la “defensa del Estado social y democrático de derecho” frente a los “reparos” que mantienen “otras formaciones”, en alusión a Podemos.

Sánchez ha querido marcar distancias al respecto con Podemos al subrayar que el PSOE representa la “izquierda de gobierno” que cree en “la España posible, la que tiene que ser en el futuro”, una nación “abierta al mundo”, que defiende el proyecto de integración europea y que es capaz de afrontar los desafíos globales desde la superación de las fronteras y las barreras”.

Porque el PSOE es “leal” a su historia, ha insistido, “no renunciará jamás” a su convencimiento de que, por grande que sea la fractura y la división, estarán siempre en “la España de la reconciliación que más pronto que tarde se abrirá paso” con la necesaria reforma de la Constitución. “España no se concibe sin Cataluña ni Cataluña sin España por irresponsables que sean sus gobernantes y disparatados sus proyectos”, ha concluido Sánchez.

Apoyo de los barones

En la defensa del estado de derecho, Pedro Sánchez ha recibido el apoyo de los principales barones territoriales del PSOE. “Los independentistas han cubierto Cataluña con un manto de indignidad e indecencia. Salvemos la ley y la convivencia. Amemos a Cataluña”, ha defendido el presidente de Aragón, Javier Lambán, en la red social Twitter.

También Susana Díaz, única oposición interna a Pedro Sánchez tras perder las primarias del PSOE frente a él, ha realizado una declaración institucional en la sede de la Presidencia de la Junta de Andalucía.

Por su parte, el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, también ha recurrido a Twitter. “Un abrazo inmenso a los catalanes y a las catalanas que no están hoy celebrando nada. No estáis ni estaréis solos”, ha asegurado. “A los catalanes que son también extremeños le enviamos desde Extremadura nuestro cariño”, ha añadido, pidiendo que no se produzca un boicot a los productos catalanes. “Por favor, no le hagamos daño a los que no son responsables.A Puigdemont, Junqueras y a la CUP le importa un bledo el boicot a su productos”, ha pedido.

Unidad con el PSC

A pesar de las tensiones internas que sufre el PSC por el apoyo del PSOE a la aplicación del artículo 155, ambos partidos “hermanos” mantienen su unidad de acción. Durante las últimas semanas, el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, y el secretario general, Pedro Sánchez, han trabajado de forma coordinada para evitar la declaración de independencia y la intervención en Cataluña.

El PSC, que hasta ahora ha dado libertad a sus militantes para participar en las movilizaciones sociales que consideren oportunas, se ha sumado por primera vez de forma oficial a una manifestación. Iceta, la primera secretaria adjunta, Nùria Marín, y el secretario de Organización, Salvador Illa, participarán este domingo en la manifestación convocada por Sociedad Civil Catalana en Barcelona bajo el lema “todos somos Cataluña”.