El nuevo presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha aprovechado el guante lanzado por Pedro Sánchez durante el debate de la moción de censura para reclamar diálogo y fijar un posible punto de encuentro entre ambos ejecutivos: las leyes de contenido social impulsadas por el gobierno de Carles Puigdemont y suspendidas por el Tribunal Constitucional a instancias del Gobierno.

En un discurso en el que no han faltado las apelaciones al “mandato del 1-O” a la construcción de la “república catalana” y la denuncia de la “represión del Estado” y los “presos y exiliados políticos”, Torra ha anunciado sin embargo que la primera acción de su gobierno será un “plan de recuperación de las leyes sociales”, precisamente las once leyes a las que se refirió Sánchez en el Congreso.

Torra ha reclamado además diálogo “de gobierno a gobierno” un mensaje que ya avanzó ayer ante el Consejo Nacional del PDeCat, advirtiendo a Pedro Sánchez de que la situación de crisis en Cataluña “no puede esperar ni un día más” sin que ambos gobiernos se sienten a negociar.

Los consellers prometen lealtad a Torra

Los consellers de la Generalitat han tomado posesión este sábado en un acto solemne en el Saló Sant Jordi en el que han prometido “lealtad” al presidente Quim Torra. Todos ellos han usado la misma fórmula para asumir el cargo: han respondido con un ‘Sí, lo prometo’ a la pregunta que les ha hecho Torra: “¿Promete cumplir fielmente, de acuerdo con la ley, las obligaciones del cargo que asume al servicio de Cataluña y con lealtad al presidente de la Generalitat?”.

Se trata de la fórmula tradicional de toma de posesión de los consellers, sin alusiones al Estatut, la Constitución ni el Rey, a los que juraba lealtad el president de turno, hasta la toma de posesión de Puigdemont. El ahora president, en su discurso para terminar el acto, se ha comprometido a “avanzar de acuerdo con el resultado del 1-O: construir un estado en forma de república”.

También ha hecho alusión al nuevo presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al que ha ofrecido diálogo: “Presidente Pedro Sánchez: hablemos. Sentémonos en la misma mesa, tomemos riesgos y negociemos, de gobierno a gobierno”.

La ausencia del anterior gobierno, con sus miembros en situación de prisión provisional o huidos en Bruselas y Escocia ha marcado toda la ceremonia de toma de posesión, abierta precisamente con cartas de los ex consellers imputados a los que Torra ha renunciado. Solo Meritxell Borràs y Carles Mundó han podido asistir al acto en el Salón Sant Jorrdi del Palau de la Generalitat.

Los familiares de los ex consellers han recibido un tratamiento protocolario de consellers y han entrado en el Salón Sant Jordi tras los presidentes de la Generalitat y el Parlament, al grito de “libertad”. Toda una escenificación dedicada a mantener el discurso de la “restitución” con el que Carles Puigdemont ganó las elecciones del 21D en el bloque independentista.

El nuevo Govern de Torra

El president Torra ha hecho estas afirmaciones tras la toma de posesión de su nuevo gobierno, integrado, esta vez sí, por trece consejeros libres de cargas judiciales. Son Pere Aragonés en Economía, Teresa Jordá en Agricultura, Ester Capella en Justicia, Josep Bargalló en Educación, Ernest Maragall en Exteriores, Chakir El Homrani en Trabajo y Alba Vergés en Sanidad por Esquerra.

Elsa Artadi encabeza el bloque de JxCat como consellera de Presidencia y portavoz del Govern. Junto a ella, Miquel Buch ocupará Interior,  Jordi Puigneró en Políticas digitals, Damià Calvet en Territorio, Àngela Chacon en Empresa y Laura Borràs como titular de Cultura.

Se levanta el 155 ha sido la frase más repetida por miembros del Govern y de otras instituciones como la alcaldesa Ada Colau.