Ni un día de gracia. Ni cinco minutos de tregua. El PP ha salido hoy en tromba para criticar las primeras decisiones del flamante Gobierno de Pedro Sánchez, que este lunes se estrena en la bancada azul del Congreso de los Diputados. El portavoz del PP en el Parlamento, Rafael Hernando, y los vicesecretarios Fernando Martínez Maíllo, Pablo Casado y Javier Maroto han advertido de las consecuencias del acogimiento del barco Aquarius y han alertado de posibles “concesiones” del Ejecutivo a los partidos independentistas en “pago” de su apoyo a la moción de censura contra Mariano Rajoy.

Hernando, hasta ahora azote de la oposición, se ha estrenado en ese campo político sembrando dudas en todos los ámbitos de actuación del flamante Ejecutivo: desde sus mensajes al independentismo catalán hasta su decisión de acoger el barco de rescate a inmigrantes en el Puerto de Valencia.

Rafael Hernando ha reiterado la petición de comparecencia del presidente del Gobierno en el Congreso para que explique las declaraciones de su ministra para Cataluña, Meritxell Batet, abogando por una reforma de la Constitución. El portavoz considera que esa declaración de intenciones sólo pretende “dar satisfacción” a los grupos independentistas en “pago” por sus votos a favor de la investidura de Pedro Sánchez en la moción de censura que sufrió Mariano Rajoy.

No sé el precio que están dispuesto a pagar ahora que no estuvieron dispuestos hace dos años”

El protavoz del PP ha alertado de que la reforma constitucional persigue “solventar las jugadas de póker en las que algunos se han metido” y ha recordado las palabras de Susana Díaz y otros dirigentes del PSOE que aseguraban que con 84 diputados “no se puede gobernar. “No sé el precio que están dispuesto a pagar ahora que no estuvieron dispuestos hace dos años”, ha afirmado, en referencia a un posible acuerdo de Sánchez con fuerzas independentistas para ser presidente en 2016 que los barones del PSOE abortaron derribando al entonces secretario general del PSOE.

También los contenidos que quiere incluir el nuevo estatuto de autonomía del País Vasco, como un Consejo de Justicia de Euskadi y un sistema propio de tratamiento penitenciario son motivo de sospecha para el PP, que ha considerado “gravísimo”  el apoyo socialista a esas iniciativas “para compensar los votos de Bildu, los antiguos amigos de la ETA”, en contra de Rajoy.

“El PSOE está empezando a pagar el precio de los votos en la moción de censura. No vamos a aceptar que pretenda hacer estas cosas de tapadillo. Les vamos a explicar a los ciudadanos las concesiones que ya vemos a los independentistas y también a Bildu”, ha advertido Hernando.

Humanidad “propagandística”

El portavoz del PP ha considerado positivo el rescate del barco Aquarius, aunque ha reprochado al Gobierno socialista su afán “propagandístico” y sus “mentiras”. Hernando ha recordado que el Ejecutivo de Rajoy rescató del mar a más de 5.o000 personas en 2017, y destacó que lo hizo “sin publicidad y propaganda”.

El diputado ha acusado a la vicepresidenta, Carmen Calvo, de mentir este lunes en una entrevista en RNE cuando ha asegurado que las coordenadas del barco hacían aconsejable su traslado a España. “Quiero decirle que esto es mentira. Queremos pedir que no mienta una vicepresidenta del Gobierno y que no juegue con la inteligencia de los ciudadanos”, ha instado, antes de advertir sobre las consecuencias de esta decisión. Para Rafael Hernando todo esto se trata de “un error” y de “gestos humanitarios con objetivos propagandísticos”. “No me parece ético”, ha señalado.

“No es un buen mensaje decir que va a cambiar la política de inmigración respecto al tráfico de personas. Hay que  aprender del pasado y ser prudentes: humanitarios, responsables y prudentes”, ha reiterado, abogando por una política común de la UE en materia de migraciones y por no “dar satisfacción a gobiernos de extrema derecha” como el de Italia, que se ha congratulado de la marcha a España del barco.

Por su parte, Fernando Martínez Maíllo ha insistido en que diariamente “estamos devolviendo a mucha gente a través de la verja de Ceuta y Melilla” y, por ello, ha pedido que se tenga cuidado con “el doble lenguaje” porque este es “un problema” de la Unión Europa que hay que enfrentar en ese escenario. Ha reprochado al Gobierno de Pedro Sánchez que quiera ser más “efectista que efectivo” y ha reiterado que al final España puede ser el “coladero” para la inmigración ilegal.

En la misma línea, el vicesecretario de Política Social y Sectorial del PP, Javier Maroto ha pedido un plan conjunto de toda la UE y una estrategia, más que seguir el impulso de “buscar la foto”. También el vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Casado ha demandado una política más amplia de inmigración que no se restrinja sólo al barco y  ha reprochado al Gobierno que haga demagogia cuando “las mafias aprovechan estas noticias para aumentar la presión”.