El ex viceresidente de la Generalitat y líder de ERC, Oriol Junqueras, el ex conseller Raül Romeva y los ex líderes de ANC y Òmnium, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, serán trasladados en las próximas horas a la prisión de Lledoners, en Manresa (Barcelona) mientras la ex consellera Dolors Bassa y la ex presidenta del Parlament, Carme Forcadell, serán trasladadas al centro del Puig de les Basses, en Figueras, según ha confirmado la Consejería de Justicia de la Generalitat.

Inicialmente, el líder de ERC Oriol Junqueras habría pedido ser trasladado a Brians II junto a Raül Romeva, Josep Rull y Jordi Turull. Situada en Sant Esteve Sesrovires, en la provincia de Barcelona. Por su parte, Jordi Sánchez ha optado por Quatre Camins, en La Roca del Vallès, que es la más próxima a la capital catalana tras el cierre de la Modelo, y Jordi Cuixart se debate entre esta prisión y la de Brians II.

En cuanto a Carme Forcadell y Dolors Bassa, que en los últimos meses han compartido celda en Alcalá Meco, la primera ha pedido el traslado a Wad-Ras, en Barcelona, y la segunda al Puig de les Basses, en Figueres, por proximidad a sus respectivos domicilios.

La cárcel más nueva y menos masificada

Sin embargo, el Departamento de Justicia de la Generalitat ha “consensuado” finalmente con las familias de los políticos en prisión incondicional por su participación en el 1-O el traslado al centro de Lledoners, el de más reciente creación de la Generalitat. Se trata de la cárcel más alejada de la capital catalana dentro de la provincia de Barcelona, pero también de la más nueva y menos masificada. Inaugurado en 2008, se encuentra al 66% de su capacidad, y eso tras el traslado de presos provocado por el cierre, hace un año, de La Modelo de Barcelona.

Lo mismo sucede con el centro de Figueras, inaugurado en 2014 para sustituir las antiguas prisiones de Girona y Figueras, dentro del plan de renovación de las cárceles catalanas emprendido en 1984 con la asunción de la competencia por parte de la Generalitat.

Junqueras y Romeva ya solicitaron su traslado a prisiones catalanas el pasado abril, una petición que entonces fue denegada por el juez que instruye la causa del 1-O, Pablo Llarena. Una vez confirmado por parte de Llarena que ya no realizará más diligencias que requieran la presencia de los procesados, se ha reactivado esa petición, que ha sido la primera en obtener la confirmación.

El Tribunal Supremo ya ha recibido las peticiones de Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, Dolors Bassa y Carme Forcadell. Ayer formalizaron sus peticiones Joaquim Forn, Josep Rull y Jordi y Turull, cuyas peticiones esperan el visto bueno del juez Llarena para inicia los trámites de traslado en los próximos días.

 

 

Traslado antes de la reunión Sanchez Torra

Tras la confirmación del procesamiento de todos los encausados por el 1-O el Gobierno se ha apresurado a activar los mecanismos para que se produzca este traslado, que según el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, podría producirse en los próximos días. Una previsión que ahora depende de Interior y el departamento de Instituciones Penitenciarias de la Generalitat, y que podría permitir que los líderes independentistas se encuentren ya en cárceles catalanas cuando Pedro Sánchez reciba a Quim Torra en La Moncloa, el próximo lunes 9 de julio.

Una circunstancia que ha llevado a Torra ha asegurar, en las últimas horas, que el anuncio del traslado no es fruto de ninguna negociación entre Gobierno y Generalitat, como han señalado tanto PP como C’s. El presidente catalán ha asegurado que su objetivo no es el acercamiento sino la libertad de lo que él insiste en considerar “presos políticos” y ha añadido que “ellos mismos nos han pedido no ser moneda de cambio en ninguna negociación de la Generalitat con el Gobierno”.

Pedro Sánchez, por su parte, se ha declarado a favor del traslado “en cumplimiento de la legislación penitenciaria” desde su primera entrevista como presidente del Gobierno, extremo que ratificó ayer Fernando Grande-Marlaska. El líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha ido más allá esta semana, al visitar a Jordi Sánchez y Jordi Cuixart el martes en Soto del Real, tal como se había comprometido el día anterior con el presidente de la Generalitat, Quim Torra.

El proceso

Será la Dirección General de Servicios Penitenciarios, dependiente de la conselleria de Justicia, en manos de ERC, quien tenga la última palabra sobre a qué cárceles serán trasladados los nueve presos, aunque lo habitual es respetar la elección de los encausados, siempre que lo permitan la logística de los centros.

El trámite incluye además un informe emitido por las Juntas de Tratamiento de los centros penitenciarios en los que se encuentra para demostrar su arraigo en Cataluña. Estos informes se remiten a la administración catalana, que debe responder a qué centro penitenciario irá cada uno de ellos. Cuando se obtenga esa respuesta, la Guardia Civil hará el traslado a Cataluña.