Los abogados de los líderes independentistas en prisión incondicional por su participación en el 1-O presentarán la próxima semana la petición de libertad ante la Sala Penal del Tribunal Supremo que debe juzgar la causa. Una vez concluida la instrucción del juez Pablo Llarena, y tras conocerse la decisión del tribunal de Schleswig-Holstein, que ha denegado la entrega de Carles Puigdemont por rebelión, los letrados de los nueve procesados confían en que la sala y el cambio la frente de la Fiscalía muevan a «una reflexión» sobre la prisión incondicional de sus representados.

Los representantes de los cinco presos que ostentan todavía el acta de diputados en el Parlament han anunciado además la presentación de un recurso contra la resolución de suspensión de sus cargos públicos dictada por el juez Llarena, que hoy ha sido notificada a la Cámara catalana. El hecho de que Oriol Junqueras, Raül Romeva, Jordi Sánchez, Jordi Cuixart, Josep Rull, Jordi Turull, Joaquim Forn, Carme Forcadell y Dolors Bassa hayan sido trasladados ya a prisiones catalanas, han advertido, no es suficiente ni razonable a la luz de decisión alemana, advierten.

Xavier Melero ha reconocido que la decisión de la justicia alemana «no tiene ninguna repercusión directa» sobre la actuación de la española, pero «ratifica lo que han venido diciendo reputados juristas y lo que venimos diciendo las defensas», en el sentido de que no existe el delito de rebelión en este caso. Por ello, ha advertido que «debería mover a la reflexión sobre cómo se maneja el Código Penal».

No hay ninguna oportunidad de que haya una condena por rebelión» asegura Melero, que anima a la Fiscalía a retirar ese cargo «para resolver el problema de desprestigio que vendrá si lo mantiene»

Melero se ha mostrado convencido de que «no hay ninguna oportunidad de que haya una condena por rebelión» por lo que a su juicio la petición de las defensas «es una doble oportunidad», para sus representados, de obtener la libertad, y para la Fiscalía, de reconsiderar esos cargos y que «resuelva el problema de desprestigio que vendrá si se mantiene esta acusación».  Melero ha destacado, en este sentido, la «oportunidad» que supone que la decisión no dependa ya del juez Llarena, por su «compresión de los hechos» para justificar la prisión preventiva.

En términos similares se ha expresado Jordi Pina, quien ha pedido a la Fiscalía «una lectura más prudente» y ha advertido que la aplicación actual «choca con el derecho a la defensa». Pina ha recordado que llevan meses advirtiendo de que el argumento de reiteración delictiva «es muy débil, desde la lejanía de Alemania las cosas se ven mejor» ha concluido.

Descartan pactos con fiscalía

Pese a sus peticiones, los letrados Melero, Pina, Andreu Van den Eyne, Marina Roig, Mariano Bergés y Olga Arderiu, han negado tajantemente cualquier contacto con la Fiscalía para llegar a algún pacto. «No tenemos ningún imput de la Fiscalía» ha añadido Van den Eyne, pero «confío en que la nueva fiscal se más prudente» en la calificación de los cargos. «Alguien nuevo intenta separarse de su antecesor y afianzar su prestigio» ha apuntado para insistir en la petición de que se retire la acusación de rebelión.

El defensor de los presos de Esquerra ha dejado claro, sin embargo, que la resolución de la justicia alemana no allana el camino de una negociación porque «no hay ningún canal de negociación, reclamamos la absolución y llegaremos a Estrasburgo aunque la pena sea de una multa».

«No tengo nada que negociar, no existe la rebelión, se han tergiversado los hechos para retorcer el Código Penal» ha añadido Marina Roig, abogada de Cuixart, que ha apuntado además que ese delito es lo único que ha permitido mantener en prisión a los líderes independentistas y, ahora, pedir la suspensión de cargo público de los diputados.

Melero ha señalado además que la negociación «no es deseable» porque podría darse el caso de que los acusados pactaran unos hechos con la fiscalía y la acusación particular ejercida por Vox mantuviera la petición de condena por delitos más graves con penas muy superiores y el tribunal se acoja a esas peticiones. «Ya sucedió con el juicio del 9N y la acusación de Manos Limpias» ha recordado, un juicio en el que él defendió al ex president Artur Mas.