La buena sintonía entre el Gobierno de Pedro Sánchez y el de Iñigo Urkullu continúa dando muestras de que tiene largo recorrido. A los acuerdos para retirar los recursos ante el Tribunal Constitucional contra normas vascas –la Ley de Abusos Policiales y la ley de presupuestos- que heredó el Ejecutivo del Gobierno de Rajoy, se suma ahora la disposición a acelerar ciertas transferencias a Euskadi y a impulsar inversiones y acuerdos en materia de infraestructuras.

Esta tarde el ministro de Fomento, José Luis Ábalos y la consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras, Arantxa Tapia, han mantenido una reunión en el Ministerio de la que la consejera vasca ha salido con compromisos claro para impulsar las infraestructuras en el País Vasco. Tapia ha asegurado que ve «voluntad absoluta» en el Gobierno socialista para proceder a la cesión de nuevas infraestructuras próximamente.

En la cita la cuestión central ha sido la construcción del tren de alta velocidad, la llamada ‘Y’ vasca. Ábalos se ha comprometido a acelerar algunas de las actuaciones ya en marcha y comprometidas con el Gobierno anterior. Así, a los soterramientos de las terminales previstas en Bilbao y Vitoria se les concederán “máxima prioridad”. En el caso de la estación de la capital vizcaína, cuyo coste podría rondar los 730 millones de euros, ambos mandatarios han acordado que el estudio informativo de la actuación pueda formularse este mismo otoño y que la declaración de impacto ambiental esté aprobada el próximo año.

También en el caso de Vitoria el estudio informativo se tramitará “de forma inmediata”. Por último, la estación en San Sebastián a la que llegará el AVE vasco se espera que pueda comenzar a licitar sus obras en 2019.

Aeropuerto de Foronda

En la reunión, que se ha celebrado en el Ministerio, los dos Gobiernos se han comprometido a mantener el calendario de actuaciones que permita que el tren de alta velocidad que conectará la Meseta con el País Vasco y éste con Francia pueda entrar en funcionamiento en 2023. Para ello, además de las intervenciones más complejas, las de las terminales de llegada, en especial la de Bilbao, se han abordado otras actuaciones necesarias y correspondientes a diferentes tramos de la línea. En ellas se incluye la intervención en las galerías de emergencia o la construcción de apeaderos y estaciones de menor peso.

En lo relativo a los aeropuertos vascos, Ábalos y Tapia han acordado la implantación de la operativa de 24 horas para la terminal de Foronda, así como obras para la mejora de su infraestructura por importe de 3,5 millones de euros. La implantación del H-24 para el aeropuerto de Vitoria es una vieja reclamación del Gobierno vasco y que pese a que tenía ultimada con el Gobierno del PP aún no se había materializado.

Otro de los compromisos que el Gobierno del PSOE también llevará a cabo de modo urgente será el relativo a las transferencias de determinadas líneas ferroviarias -Ariz-Basurto e Irauregi-Lutxana- en cumplimiento de una sentencia del TC que determinaba que la titularidad de las mismas correspondía al País Vasco. El PP tampoco llegó a completar la cesión, en cumplimiento de la decisión del Alto Tribunal y que ahora el PSOE se ha comprometido a llevar a cabo de modo inmediato.

Ceder autopistas

Además, Euskadi le ha reclamado hoy a Ábalos la transferencia de otras dos líneas de cercanías –Bilbao-Balmaseda y Bilbao-Karrantza- por discurrir dentro de Euskadi y que hoy siguen incluidas en el Catálogo de Red Ferroviaria de Interés General.

Tapia ha aprovechado la reunión con el titular de Fomento para solicitarle que en materia de autopistas el Gobierno de Sánchez dé pasos. Así, le ha reclamado la cesión de la titularidad de los tramos de las autopistas AP-1 (Burgos-Armiñón) y AP-68 (Bilbao-Zaragoza) que discurren dentro del País Vasco.

Por último, Euskadi ha reclamado que le sea transferido el Puerto de Pasaia (Guipúzcoa), una reclamación que podría incluirse dentro de los contactos que en materia de cumplimiento del Estatuto de Gernika están en marca entre las dos administraciones.