La Moncloa se ha movilizado este miércoles para contrarrestar las críticas a su política migratoria y desmentir que se esté viendo desbordado por la llegada de pateras a las costas. Mientras el flamente presidente del PP, Pablo Casado, visitaba Cádiz para conocer de primera mano la situación de los inmigrantes, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claud Juncker, enviaba una carta a Pedro Sánchez lamentado que los fondos para atajar la crisis migratoria «son desgraciadamente limitados».

A mediados de julio, el presidente del Gobierno envió una misiva a Juncker en la que reclamaba ayuda de emergencia adicional por la creciente llegada de inmigrantes a través del Mediterráneo. En su respuesta a Sánchez, conocida hoy, Juncker subraya la necesidad de hacer «más y con mayor rapidez» para hacer frente a la situación migratoria pero avisa de que los recursos del Fondo Fiduciario de la UE para el norte de África son limitados.

Tras conocerse esa respuesta de la UE, el propio Sánchez ha llamado por teléfono a Juncker y su ministro de Exteriores, Josep Borrell, ha desmentido que la carta del presidente de la Comisión anuncie una falta de recursos. «No dice que no haya más dinero, anuncia el desembolso de 55 millones que estaban ya en el fondo fiduciario, reconoce que evidentemente las necesidades son grandes y espera que se puedan conseguir más recursos», ha explicado Borrell a los periodistas en la toma de posesión de Luis García Montero como presidente del Instituto Cervantes.

Según el ministro, la mitad de esos 55 millones se destinarán de forma inmediata a «paliar las actuales circunstancias que se están produciendo en Marruecos».»No conozco las conversaciones entre el presidente del Gobierno y el presidente de la Comisión, sólo sé que ha habido un intercambio de cartas en el que el presidente del a Comisión demuestra todo su apoyo a España, Marruecos, Túnez y los países afectados por un incremento de los flujos migratorios«, ha explicado Borrell, que ha anunciado la «movilización inmediata de 55 millones de euros en distinttos tipos de ayuda».

A través de su cuenta en la red social Twitter, el propio Pedro Sánchez ha agradecido a Juncker su compromiso para abordar «de manera coordinada» el desafío de la inmigración. Con este mensaje, la Moncloa intenta contrarrestar los efectos de la carta que el propio Juncker había hecho pública también en Twitter. «Soy plenamente consciente de que las necesidades manifestadas por Marruecos exigen un esfuerzo financiero muy superior. Como bien sabes los recursos del Fondo Fiduciario de la UE para el Norte de África son, desgraciadamente limitados», explica en la misiva.

En su carta, el luxemburgués recuerda a Sánchez que el 25 de julio la Comisión, la Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE y la Presidencia austriaca de la Unión instaron a los Veintiocho a través de una declaración conjunta a que «alimentasen» el fondo destinado a controlar la migración procedente del norte de África «con importes que se ajusten a las expectativas reales». Juncker asegura que en cuanto dispongan de los fondos necesarios, España dispondrá de más ayuda tanto este año como en 2019 y ha asegurado que para Bruselas «seguirá siendo un asunto de máxima prioridad».

El Gobierno pide ayuda a la UE

En su misiva también ha confirmado que la Comisión también recibió el pasado 27 de julio una solicitud de ayuda de emergencia para la Guardia Civil con cargo al Fondo de Asilo, Migración e Integración, que «está siendo evaluada con carácter prioritario». Asimismo, el presidente del Ejecutivo comunitario ha recordado que la UE «ha estado prestando un apoyo sustancial a España, así como a Marruecos». La ayuda al reino alauí asciende a 100 millones de euros en los últimos 10 años y es, después de Libia, el segundo país de la ribera sur del Mediterráneo que más fondos ha recibido, según ha asegurado Juncker en su carta.

En diciembre de 2017 Rabat recibió 6 millones de euros para financiar un «primer lote de equipamiento prioritario» y el 6 de julio de este año la Comisión aprobó un programa de 55 millones para ayudar a gestionar las fronteras a Marruecos y Túnez. Los fondos de este programa proceden del Fondo Fiduciario de Emergencia para África que se creó en 2015 para hacer frente a las causas de las migración irregular y los desplazamientos forzados. Desde entonces, entre la UE, los Estados miembro y otros donantes han aportado alrededor de 3.430 euros.

Tras el Consejo del 26 de junio en el que los líderes de la UE se comprometieron a apoyar y a otro países afectados por el incremento de las llegadas en la ruta del Mediterráneo occidental, así como a los países de origen y tránsito. Sin embargo, ya entonces la Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Federica Mogherini, advirtió que para ello hace falta dotar de más recursos el Fondo Fiduciario concebido para este fin.