«Los gobiernos acostumbran a dimitir si sus presupuestos no son aprobados, es un mandato de autoexigencia». El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha mandado hoy un mensaje claro a la CUP: de ellos depende la estabilidad del Govern. En una entrevista a la ACN Torra considera inaplazable aprobar unos nuevos presupuestos para 2019 tras la prórroga presupuestaria de este año, y exige fidelidad a los antisistema, que hasta ahora se han limitado a abstenerse en momentos clave como la investidura, pero con un discurso enormemente crítico hacia su gobierno, al que tachan de autonomista.

«No nos planteamos no aprobar los presupuestos» ha añadido Torra, elevando la presión sobre los antisistema, a los que ha definido como «socios preferentes» de la coalición integrada por JxCat y ERC. «Para nosotros la CUP no es el problema sino parte de la solución» ha insistido para explicar que empezaran con ellos la negociación presupuestaria, «que tengamos suerte», ha concluido.

El PDeCat corrige a Torra

La advertencia de Torra ha sido rápidamente corregida por el PDeCat, cuyo nuevo presidente, David Bonvehí, ha defendido por contra la opción de prorrogar las cuentas. La prórroga «es una opción» ha señalado Bonvehí al Ara, «en los últimos meses los independentistas hemos aprendido ha seguir adelante» ante las complejas situaciones generadas por el procés.

El nuevo líder neo convergente se ha mostrado convencido de que el ejecutivo catalán será «suficientemente hábil para intentar encontrar socios que puedan colaborar con los presupuestos» y ha señalado que la CUP no es la única opción. Por ello, ha confiado en que Torra siga en el gobierno «más allá de un año o año y medio», tras aludir a la necesidad de buscar espacios de encuentro con los Comunes «e incluso los socialistas».

La legislatura, ha concluido Bonvehí, «debe durar suficiente tiempo para ver como avanza el Consejo de la República» y suficiente también para «ver qué pasa con el Gobierno del PSOE». El líder independentista ha dejado claro, eso sí, que Pedro Sánchez tiene hasta fin de año para presentar una propuesta para Cataluña, propuesta que debe pasar por un referéndum en el que «por lo menos una de las opciones sea la independencia».

Volver a proclamar la República

En la entrevista con la que el president cierra el curso político catalán, Torra deja claro además que su objetivo sigue siendo «hacer efectiva» la república catalana proclamada el 27 de octubre por Carles Puigdemont, y fija además los posibles desencadenantes de esa nueva la proclamación de independencia.

Los juicios de octubre a los líderes del 1-O -si «la sentencia, además de ser injusta, son un escarmiento, si son sentencias intolerables para la ciudadanía»-, las elecciones municipales -si se producen «grandes victorias de candidaturas republicanas en los ayuntamientos»- o unas nuevas elecciones en las que todas las formaciones independentistas vayan unidas, supuestamente bajo el paraguas de la Crida. Todos ellos pueden generar el «nuevo momento» que Torra espera para «proclamar la república».

Torra quiere explicar en su conferencia de septiembre «los enormes sacrificios que habrá que hacer para ser independientes»

Respecto a la conferencia anunciada para septiembre, en la que Torra expondrá su proyecto de gobierno -antes de hacerlo ante el Parlament en el Debate de Política General- el president ha explicado que su primer objetivo es dirigirse a los catalanes para explicar «los enormes sacrificios que habrá que hacer para ser independientes».

Torra cree que «se ha hablado poco de esto, necesitaremos toda la fuerza, todo el coraje, y hacer mejor las cosas que en octubre pasado», un momento en el que, a su juicio, la «revolución de las sonrisas» no fue suficientemente radical. Por ello, reclama mucha más «organización para cuando llegue el momento de la republica».

Así, ha insistido en que uno de sus ejes será el análisis de lo que falló en octubre, análisis en el que no parece entrar la falta de respaldo legal o del apoyo de la mitad de la población catalana. «Si miramos al octubre pasado, habrá una amplia coincidencia en que no hubo suficiente organización para defender la republica proclamada. Y aquí es donde centrar la energía».

Pese a ello, Torra ha asegurado tener esperanza en las opciones de su proyecto independentista. «Mi confianza en el pueblo catalán es absoluta, y la república es irreversible».