Josep Lluis Trapero, ex major del cuerpo de Mossos d’Esquadra, no es el único efectivo de la policía autonómica que está siendo investigado por su rol durante la jornada del pasado 1 de octubre. Hasta 72 agentes tienen procedimientos penales abiertos por la inactividad durante la jornada del referéndum ilegalizado por el Tribunal Constitucional, o por la colaboración con su organización.

Así lo ha confirmado el consejero de Interior de la Generalitat, Miquel Buch, en una respuesta al grupo de Ciudadanos en el Parlament adelantada por NacióDigital. Buch confirma el número de agentes con la calificación formal de investigados, aunque precisa que son 143 los que han sido sometidos a alguna diligencia judicial relativa a la jornada del 1-O.

De estos 72 agentes, en los que está incluido el ex major Trapero, 37 son mossos de base, pero también hay cinco cabos, nueve sargentos, diez subinspectores, dos inspectores, tres intendentes y cinco comisarios. La mayoría de ellos, de la provincia de Tarragona.

Las causas contra estos mossos están siendo instruidas en juzgados de Barcelona, Lleida, Cerdanyola del Vallès, El Vendrell, La Seu d’Urgell, Santa Coloma de Llobregat y el Prat de Llobregat.

La actuación de los Mossos d’Esquadra durante la jornada del 1 de octubre ha sido ampliamente discutida durante el último año. Trapero, procesado por sedición, diseñó un operativo que pretendía evitar la votación sin alterar la paz social, para lo cual se limitó a enviar a una pareja de mossos a cada centro de votación, muchos de los cuales se encontraban ya ocupados desde la noche anterior. Ante estas situaciones, en lugar de desalojarlos, simplemente rellenaban un acta informando de la situación.