Política Al menos 37 muertos, entre ellos un niño, y 10 desaparecidos al desmoronarse la construcción

Salvini culpa a la Unión Europea del derrumbe del puente de Génova

Miembros del movimiento Cinco Estrellas dijeron que "era un cuento" que el puente de Génova pudiera derrumbarse

Restos del puente de Génova

Un camión queda al borde del vacio tras derrumbarse el puente Morandi en Génova. EFE

«Los responsables de este desastre lo van a pagar caro, muy caro… Es inadmisible que en Italia se muera así». El ministro del Interior, Matteo Salvini, de la Liga ha prometido encontrar a los culpables del derrumbe del puente Morandi, la vía de entrada a Génova por la A10 desde Francia. Al menos 39 personas murieron, según fuentes sanitarias, entre ellas dos niños. Una decena están aún desaparecidas.

Horas después del siniestro, Salvini no dudó en responsabilizar a la Unión Europea aprovechando para remarcar su mensaje euroescéptico. “Si las limitaciones externas nos impiden gastar para tener carreteras seguras y escuelas, hay que cuestionarse si tiene sentido seguir estas reglas”, explicó. «No puede haber un intercambio entre las reglas fiscales y la seguridad de los italianos”, sentenció.

Su socio de gobierno, el Movimiento 5 Estrellas, aseguraba en 2013 que «era un cuento» que el puente Morandi pudiera derrumbarse. «Durará 100 años», decía un documento del comité contrario a una vía alternativa del que se hacían eco.

El Movimiento 5 Estrellas, que ahora cogobierna Italia junto a la Liga, lleva años librando campañas en contra de las grandes inversiones en infraestructuras. En el caso del puente Morandi rechazaban que se construyera una alternativa para aligerar el paso de vehículos por el puente Morandi. Los grillini se apoyaban en los comités contrarios a La Gronda, la alternativa. Un ingeniero ya aseguraba en 2016 en un estudio que el puente estaba en un pésimo estado y que la catástrofe era previsible.

El drama se ha vivido en Génova, una ciudad con graves carencias en infraestructuras, cinco años después de que pronosticaran que duraría un siglo. Un desastre anunciado. Rozaba el mediodía del martes cuando el puente, por el que circulan coches por cuatro carriles, se desmoronaba como un castillo de naipes. Un temporal había hecho mella en su frágil diseño.

Al menos 35 vehículos, tres de ellos camiones pesados, se precipitaron al vacío. Uno de ellos quedó justo al borde de la carretera. La escena era espeluznante. «¡Oh Dios mío, oh Dios mío, el puente se viene abajo!», gritaba uno de los conductores cuando se dio cuenta de que el puente se caía sobre el barrio de Sampierdarena.

El puente Morandi de Génova, en detalle.

El puente Morandi de Génova, en detalle. EFE

El puente, llamado Morandi por el ingeniero que lo construyó, fue levantado en los años 60, exactamente hace 51 años. En los años 80 y 90 se realizaron importantes trabajos de mantenimiento. Es un puente de los llamados atirantado, cuyo diseño ha sido muy criticado desde su inauguración. Mide 1.100 metros de longitud y 90 en su extremo más alto. La carretera, de cuatro carriles, se sitúa a 45 metros de altitud.

Un camionero al que lograron rescatar se veía renacer. «Ha sido un milagro. He caído al vacío», comentaba al Corriere della Sera. Los bomberos destacados a la zona, unos 200, hablaban de que la escena era «infernal». Lograron rescatar a cuatro personas.

El ministro de Transportes, Danilo Toninelli, del Movimiento 5 Estrellas que lidera Luigi di Maio, dijo de inmediato que se trataba de una «inmensa tragedia». El 1 de agosto el ministro citó la alternativa al puente Morandi como una obra que debería suspenderse.  Horas después del desgraciado accidente, atribuyó a «la falta de mantenimiento» el derrumbe del viaducto. La oposición acusó al Gobierno de aprovecharse de la tragedia.

Autovía alternativa

El documento del Movimiento 5 Estrellas en contra de un nuevo puente en Génova

El documento del Movimiento 5 Estrellas en contra de un nuevo puente en Génova

Un documento del Comité No Gronda, de 2013, que hizo suyo 5 Estrellas, señalaba: «De vez en cuando sacan a la luz el cuento del inminente derrumbe del puente Morandi, como hizo hace poco el ex presidente de la provincia, lo que demuestra claramente que no ha leído la relación del debate público presentada por Autostrada en 2009, allí se lee que ‘el puente podría durar otros 100 años’ con ‘un mantenimiento ordinario con costes estándar'».

El fundador de 5 Estrellas, Beppe Grillo, en un mitin de 2014 señalaba: “Tenemos barrios que se inundan y quieren un derrame de cemento sobre Génova… Hay que parar las obras con el ejército italiano”.

Lo que queda del puente Morandi será destruido. «Habrá que echarlo abajo con lo que esa obra conlleva para el tráfico, para los ciudadanos y para las empresas», ha declarado el viceministro de Infraestructuras, Edoardo Rixi.

La Fiscalía de Génova ha abierto una investigación por desastre y homicidio involuntario. Las consecuencias para la economía son incalculables de momento, con graves daños para la circulación portuaria el tránsito en la Liguria.

A finales de 2018 estaba prevista la construcción de la Gronda, autovía alternativa, según aprobó el gobierno anterior, obra cuestionada por el actual titular de Infraestructuras, del Movimiento 5 Estrellas.

Sobre las inversiones en infraestructuras versaron las conversaciones de gobierno entre la Liga y el Movimiento 5 Estrellas. En una relación de grandes obras que consideraba «inútiles» por el excesivo coste, unos 133.000 millones de euros, 5 Estrellas incluía la alternativa al puente genovés, ahora destrozado. Consideraban más barato invertir en su mantenimiento.

Desplome de Atlantia

Atlantia, la dueña y responsable de Autostrade perdió más de un 5% después de esta tragedia. El ministro de las infrastructuras Toninelli ha pedido la dimisión de los responsables de la sociedad y el gobierno de Roma se plantea retirar la licencia para la gestión de las autopistas. Autostrade siempre ha defendido que no había problemas que impidieran el uso del polémico puente.

Sin embargo, el ingeniero Antonio Brencich, profesor de Construcción en la Universidad de Génova, consideraba que la obra, del ingeniero Riccardo Morandi del que toma el nombre, era un desastre desde el inicio.

Brencich, autor de un estudio de 2016 en el que evidenciaba los problemas del viaducto, declaraba a la emisora italiana Radio Capital: “El puente estaba continuamente en mantenimiento. Tenía graves problemas de erosión debido a una tecnología obsoleta y que se ha demostrado inadecuada”.

Según este ingeniero, «los cables no se tensaban lo suficiente y no estaba protegido contra la corrosión. La estructura se ha degradado muy rápidamente. La torre oeste fue reforzada apenas 20 años después de la inauguración. Los costes de reparación empezaban a acercarse a los de reconstrucción».

Problemas en los 90

Ya en los años 90 habían surgido problemas alrededor del puente Morandi porque se había triplicado la circulación con respecto a las previsiones de su creador, Riccardo Morandi. Se propuso entonces construir un segundo puente 700 metros más al norte pero ya entonces la oposición al proyecto (que obligaría a expropiaciones, demoliciones y reubicación de la población) hizo fracasar la obra.

En 2008 se volvió a examinar la cuestión de la viabilidad de Génova para modernizar las conexiones con Francia y desde Francia entre el norte y el sur de Italia. El nuevo proyecto, llamado La Gronda, preveía un total de 70 km de nueva carretera que habrían aligerado el tránsito de camiones sobre el puente Morandi al desviar parte del tráfico por esa ruta.

El proyecto alternativo al Puente Morandi

El proyecto alternativo al Puente Morandi Elaboración sobre fuente urbancenter.comune.genova.it

Hubo varias versiones del proyecto. En uno de los borradores se planteaba incluso destruir el puente, de cuatro carriles, dos por sentido. La obra desató un gran debate en una ciudad que consideraba el problema de las riadas más importante. Génova sufrió unas graves inundaciones en 2014, que ocasionaron unos destrozos por valor de 250 millones de euros.

El Ayuntamiento, entonces gobernado por el centro izquierda, abrió un debate público. En 2017 el Ministerio de Infraestructuras del Gobierno de centro izquierda aprobó el proyecto definitivo por un coste de 4.000 millones de euros. El ministro de 5 Estrellas incluyó esta obra entre las pendientes de nueva aprobación.

El primer ministro, Giuseppe Conte, se ha acercado a Génova a ver de cerca, junto a las autoridades locales, cómo ha quedado la zona donde se ubicaba el puente Morandi. El Gobierno ha echado balones fuera y busca responsabilidad en los gobiernos anteriores. Sin embargo, la hemeroteca ha puesto en evidencia al Movimiento 5 Estrellas.

Conte ha anunciado «un plan extraordinario para supervisar todas las infraestructuras del país, especialmente las más antiguas». «No podemos permitirnos otra tragedia», ha afirmado tras una reunión de emergencia en Génova

Desde la llegada al Gobierno, y sobre todo por la presión de la Liga Norte, los 5 estrellas han empezado a revisar la política de oposición frontal a las grandes infraestructuras.

En el pasado julio el Movimiento 5 Estrellas se rendía a las presiones de Estados Unidos para la construcción del gasoducto que llevará a Europa el gas de Azerbaiyán, sostenido por Shell, Gdf Suez y Unión Fenosa.  El pragmatismo se impone, aunque para Génova será ya demasiado tarde.

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