El Ministerio de Justicia está procesando los datos para la realización del listado de bienes inmatriculados, es decir, los que están inscritos en el Registro de la Propiedad, por parte de la Iglesia Católica y prevé, una vez finalizado, su publicación para garantizar el cumplimiento de la Ley Hipotecaria y la de Protección de Datos.

Es la respuesta a una pregunta del diputado socialista Antonio Hurtado quien en otra ocasión, en noviembre de 2017, había obtenido como respuesta por parte del anterior Ejecutivo que había pedido al Colegio de Registradores de la Propiedad una relación de todas las inmatriculaciones llevadas a cabo por la Iglesia en virtud de la Ley Hipotecaria, “pero nada más”. Por lo que Hurtado ahora valora de manera positiva que que Justicia se haya comprometido a hacer público el listado. Se trata de “un paso adelante después de muchos años mareando la perdiz por parte del Gobierno de Mariano Rajoy“, ha señalado.

Para el parlamentario socialista que se haga público el listado “es el punto de partida para poder recuperar parte de esos bienes, que, según algún representante de la Iglesia, pueden estar en torno a los 40.000 en todo el territorio nacional”, aunque “se concentran más en unas provincias que en otras”, lo que el diputado achaca a la mayor o menor “permisividad de los notarios”. Una vez conocidos los bienes inmatriculados, instituciones y particulares que consideren que alguno de ellos es de su propiedad y han sido “indebidamente” registrados por la Iglesia podrán reclamar por la vía judicial, ha señalado.

La modificación de la Ley Hipotecaria llevada a cabo en 1998 por el Gobierno del PP daba a la Iglesia la potestad de actuar como una institución pública lo que “ha significado una enorme capitalización” de ésta, a espaldas de todos y con una opacidad escandalosa”, unida a “una avidez impropia de la Iglesia”, ha considerado Hurtado. Esa reforma posibilitaba a la Iglesia inmatricular los bienes “sin acreditar que eran de su propiedad, en muchos casos” y, a veces, se trataba de bienes de dominio público, como la Plaza del Triunfo, cercana a la Mezquita de Córdoba, que “está en estos momentos a nombre de la Iglesia”.