El independentismo político ha decidido echar toda la carne en el asador para asegurarse una participación masiva en la manifestación de mañana, una marcha que quieren convertir en señal de advertencia al Gobierno de Pedro Sánchez y a la judicatura ante el inminente juicio a los líderes del 1-O. La última muestra la ha dado hoy el portavoz de JxCat en el Parlament, Eduard Pujol, con un llamamiento a la participación de los niños en la manifestación, para el que ha apelado a los hijos de los políticos presos.

«Imagina que eres el hijo de un preso político», afirma en el mensaje, con una imagen que simula una carta manuscrita con la letra irregular de un niño y que parece una campaña especialmente dirigida a los menores y a sus padres.

«Imagina que eres demasiado pequeño y no sabes expresar el sufrimiento que sientes por dentro añorando los abrazos y los besos de tu padre. Ahora imagina que, pudiendo, no vas a la manifestación del 11-S», concluye el mensaje de Pujol.

Imagina que, pudiendo, no vas a la manifestación del 11-S», advierte Pujol en sus redes tras apelar al sufrimiento de los hijos de los políticos presos

El portavoz parlamentario del partido de Quim Torra y Carles Puigdemont ejercía así desde sus redes sociales una nada sutil presión a sus seguidores para que acudan con sus familias a la concentración convocada oficialmente por Òmnium y la ANC, aunque cuenta con todo el apoyo del Govern y su aparato de propaganda.

Tras los altercados vividos durante el verano a cuenta de la invasión de las calles con lazos amarillos y los intentos de algunos grupos de retirarlos, el independentismo tiene especial interés en que la manifestación de hoy sea un ejemplo de civismo y una nueva muestra de movilización transversal, con público de todas las edades.

El propio Quim Torra así lo vaticinó el domingo en La Sexta, donde aseguró que los problemas de convivencia los generan otros, en referencia a los llamamientos de C’s a oponerse a la ocupación del espacio público con el lazo amarillo. La presencia de niños y el tono festivo debe servir al independentismo para contraponer esa manifestación con la concentración convocada por el partido naranja, en la que se produjo una agresión a un cámara de Telemadrid.