El Gobierno intenta dar carpetazo a la polémica en torno a la tesis doctoral del jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, que no comparecerá en el Congreso de los Diputados tal y como le han pedido PP y Ciudadanos, ni tampoco a iniciativa propia. Aduce la  ministra portavoz, Isabel Celáa, que han hecho un enorme ejercicio de transparencia al digitalizar la controvertida tesis, sometida a los controles digitales anti-plagio, y que lo menos que pueden hacer ahora los partidos de la oposición es “pedir perdón”.

Celáa, que ha comparecido ante la prensa tras la celebración del tradicional Consejo de Ministros de cada viernes, ha calificado de “indeseable” la controversia desatada en torno a la vida académica del presidente del Gobierno, del que ha llegado a decir que es el único inquilino de la Moncloa con el grado de “doctor”, dato inexacto puesto que también lo fue Leopoldo Calvo Sotelo.

Celáa asegura que el presidente “está fuerte y firme”

Elevando su habitual tono moderado, la portavoz gubernamental ha ido más allá al afirmar que el presidente “está fuerte y firme, y con la constancia y convicción de que todo su caso ha sido para meter ruido y abatir al Gobierno” en algo que “nada tiene que ver con la verdad”.

A sus quejas contra los líderes de PP y Ciudadanos, Pablo Casado y Albert Rivera, respectivamente, a los que ha pedido que “estén a la altura”, ha sumado a la presidenta del Congreso de los Diputados, la popular Ana Pastor, por “consentir” el cambio de pregunta de Rivera en la sesión de control al gobierno el pasado miércoles. “La forma en que se configuró la pregunta era contraria al reglamento y la democracia también es reglamento”, se ha quejado la también ministra de Educación. El enfrentamiento del miércoles llegó a tal grado que Sánchez acusó al líder naranja de convertir la política en un “lodazal”.

 

 

“El Partido Popular y Ciudadanos han trabajado en esto con una sola voz. Con la calidad de la política que ha de tener, lo que toca es que pidan perdón al presidente”, insistía, y sobre una posible comparecencia en la Cámara Baja para terminar de dar todo tipo de explicaciones se ha preguntado “¿por qué iba a hacerlo? Todo esto es una estrategia conjunta de la derecha para abatir al Gobierno”.

Moncloa alude al currículo de Rivera y a las dudas sobre el máster de Casado

“Es una cuestión que está de más”, ha insistido ante las reiteradas preguntas de los periodistas sobre esas posibles explicaciones de Sánchez durante una rueda de prensa en la que, para desesperación del Gobierno, no ha habido  más que una sola pregunta sobre la exhumación de los restos de Franco del Valle de los Caídos, su medida estrella, que ha pasado el primer trámite en el Congreso.

Dice la ministra que no hay que convertir España es un escenario de “posverdad” cuando se ha respondido de “manera suficiente”, se han ofrecido todas las pruebas posibles y se ha sometido el texto a dos programas de software anti-plagio “habiendo superado ambos”. “¿Hablamos de un doctorando o de un presidente que hay que abatir por una derecha que quiere boicotear al Gobierno?”, se ha preguntado en otro momento de una comparecencia casi monográfica, donde no ha tenido empacho en cuestionarse el currículo de Rivera “ni sabemos del señor Casado lo que ustedes le preguntan”, en alusión a los cuatro trabajos con los que superó otras tantas asignaturas de su máster.

Presidente “acosado y atacado”

En definitiva, la ministra portavoz del Gobierno ha dibujado el escenario de un presidente del Gobierno “acosado y atacado” por la oposición por temas que pertenecen a su currículo “perfectamente acreditado” y, ya de paso ha elogiado la “ejemplaridad” de la ex titular Carmen Montón por dimitir tras haberse demostrado el plagio de su trabajo de fin de máster. “A una persona no se le puede quitar su prestigio por una sola actuación en su vida y no se sabe en qué contexto”, le ha justificado. “Este Gobierno ha dado pruebas de mantener un nivel de transparencia y honestidad como nadie”.

Ha reiterado la petición de rectificación a los medios de comunicación que han acusado a Sánchez de plagio o de usar los servicios de un “negro” que le escribiera la tesis. Aduce la ministra que “un medio de calidad acepta rectificaciones” y , en referencia concreta a ABC, que si dice tener “114 años de historia debería estar a la altura”, evitando sin embargo referirse a lasa “acciones legales” que anunció Sánchez en caso de que no haya dicha rectificación. En Moncloa matizan que no tiene porqué ser una denuncia o querella sino una exigencia, formal, del derecho de rectificación.