El Gobierno presentará ante la Organización de Estados Americanos (OEA) una protesta diplomática por los insultos de su secretario general, Luis Almagro, contra el ex presidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, según ha avanzado el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, en declaraciones a periodistas en la Misión española ante la ONU.

La protesta se materializará a través de una nota diplomática a Almagro por parte del embajador español ante la organización, donde España tiene estatus de observador permanente. Fuentes del Ejecutivo ya expresaron este sábado su malestar por las declaraciones de Almagro y señalaron que, si bien se puede discrepar sobre el fondo de un asunto, «no se debe perder el respeto y entrar en el terreno de los insultos personales», y menos aún cuando se trata de un expresidente del Gobierno de España.

‘Un político perimido, arcaico y anacrónico’

Almagro había declarado a la televisión NTN24 que Zapatero «tiene un problema muy grande de comprensión» en relación a la situación en Venezuela, donde actúa como mediador internacional. «Mi consejo, es un consejo nada más: que no sea imbécil. Es un consejo importante, bueno, creo que le puede hacer mucho bien», añadió. «Definitivamente el señor Zapatero está en el súmmum de la imbecilidad. Ha necesitado siete explicaciones para entender», dijo también el responsable de la OEA.

Almagro respondía así a las críticas de Zapatero, quien criticó previamente a Almagro por defender una posible intervención militar en Venezuela contra Maduro. Zapatero dijo que las intervenciones militares unilaterales corresponden a una doctrina «insostenible» y «arcaica».

Almagro y Zapatero se han enzarzado públicamente por la interpretación de una posible intervención militar en Venezuela

El máximo responsable de la OEA ha subrayado que se trata de «la séptima vez que aclaramos que estamos en contra de la ilegitimidad de cualquier intervención armada, ataque militar, agresión, invasión (…). Nuestras opciones son en perfecta consonancia con el derecho internacional público y con el derecho interamericano. Tienen que ver con la responsabilidad de proteger, con el Derecho Internacional Humanitario, con la responsabilidad penal internacional», ha argumentado.

«Defender una dictadura como lo ha hecho él, eso sí que es ser un político perimido, arcaico y anacrónico. También hay dejos ahí, vestigios de corrupción política, de indignidad política porque si no nadie puede hacer eso», ha apuntado. «Viene haciéndole mandados al régimen desde 2016», ha apostillado.

Con todo, a raíz de las palabras de Zapatero en las que vinculó el éxodo de venezolanos con las sanciones de Estados Unidos y otros países, Josep Borrell ha señalado recientemente que el expresidente hablaba a título personal y que su tarea de mediación solo le compromete a él.

Borrell dijo que la posición del Gobierno español sobre Venezuela no es ni la de Zapatero ni la del también expresidente socialista Felipe González, que es cercano a las tesis de la oposición y asesoró a la defensa legal de Leopoldo López.