El año de reclusión que hoy han cumplido Jordi Sánchez y Jordi Cuixart como procesados por su participación en el referéndum del 1-O ha servido a la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y a Omnium para volver a convocar a sus files con dos reclamos: libertad para los presos, pero también exigencia de unidad a los partidos independentistas. Elisenda Paluzie (ANC) y Marcel Mauri (Òmnium) han dejado claro además su rechazo al diálogo con el Gobierno de Jordi Sánchez y han exigido al Govern de Quim Torra que «cumpla en mandato del 1-O».

«La razón de ser de la Asamblea no es libertad de los presos, sino convertir Cataluña en un estado independiente» ha advertido Paluzie, quien ha asegurado que «esto es lo que desde la ANC seguiremos haciendo». La concentración convocada bajo el lema «1 año de vergüenza, 1 año de dignidad» ha servido hoy a las entidades secesionistas para dejar claro al Govern que se ha acabado el margen para buscar salidas negociadas con el Gobierno y reclamar una «estrategia compartida» hacia la independencia.

La presidenta de la ANC lo ha dejado claro al final de su discurso: «Os garantizamos firmeza en el mandato de 1-O» ha asegurado, «seguiremos trabajando por la independencia, más urgente que nunca porque solo la república catalana puede garantizar el respeto a los derechos políticos y sociales».

Uno objetivos para los que Paluzie ha esgrimido a su antecesor, a través de una carta remitida por Sánchez desde Lledoners en la que anima a los independentistas a mantenerse «unidos y movilizados en exigencia del mandato del 1-O y comprometidos con la república catalana». El ex presidente de la ANC y dirigente de la Crida de Carles Puigdemont animado además a «ser exigentes» con los actuales responsables políticos, y reclamar unidad. «La unidad es difícil de conseguir y fácil perderla, por eso os animo a exigirla».

En la misiva, Sánchez ha dejado claro además que no aceptará una sentencia condenatoria, en línea con lo argumentado en las últimas semanas por el Govern, los partidos y las entidades independentistas. «No tenemos prisa por salir de a prisión, queremos salir con dignidad» afirma, y eso pasa por una absolución total porque «no hemos cometido ningún delito».

Críticas a Sánchez

El líder de Omnium, por su parte, ha arremetido contra el Gobierno de Pedro Sánchez y sus ofertas de diálogo. «Se puede hablar de diálogo cuando se persiguen decisiones soberanas del Parlament para proteger a una Monarquía que perdió la poca dignidad que le quedaba el 3-O» se ha preguntado Mauri, que ha preguntado a Sánchez «cómo nos venderá el dialogo cuando su fiscalía pretende acusar con penas del 15 años y aun tiene la cara de decir que son las penas mínimas».

Marcel Mauri ha acusado al Gobierno de querer imponer una venganza y ha recordado que sólo aceptarán una absolución de los procesados por el 1-O. El Gobierno, ha concluido, «debe decidir si quieren una solución política o son cómplices de Vox en la farsa que han montado».

Torra rechaza la condena

Ha sido el punto de unión del presidente de la Generalitat con las entidades independentistas. Torra  ha insistido hoy en su advertencia al Gobierno: «si la sentencia es condenatoria, este pueblo se unirá para responder con toda la radicalidad democrática, como fue el 1-O y 3-O» minutos antes de que comenzara el acto, en el que el Govern ha intentado dar imagen de unidad, tras el divorcio escenificado la semana pasada en el Parlament.

Una unidad que ha sido exigencia reiterada de los concentrados que han llenado la Plaza Cataluña, en una concentración más modesta que en casos anteriores, pero con réplicas ante las prisiones de Lledoners y Puig de les Basses. donde se encuentran recluidos los procesados por el 1-O: Jordi Sáncehz, Jordi Cuixart, Oriol Junqueras, Raül Romeva, Jordi Turull, Josep Rull, Joaquim Forn, Carme Forcadell y Dolors Bassas.

Torra ha denunciado «un año de infamia, en el que hemos visto cómo se construía esta causa general contra el independentismo». El presidente catalán ha insistido en que no hay delito porque «votar no es delito, el delito es que te peguen por votar» y se ha sumado a la reclamación de las entidades: «no aceptaremos ninguna condena, solo la absolución», una reclamación asumido por todos los partidos independentistas.

También la portavoz de ERC, Marta Vilalta, ha denunciado la instrucción de la causa, asegurando que «si están en prisión es por sus ideas, por lo que representan, son presos políticos». Vilalta se ha sumado a las denuncias por el  papel del Estado al que ha acusado en su conjunto de «optar por la represión contra la voluntad democrática de querer ser del pueblo Cataluña».

Apoyo de Colau y los comunes

La prisión incondicional fijada en su día por la Audiencia Nacional contra Jordi Sánchez (ANC) y Jordi Cuixart (Òmnium) por su participación en las movilizaciones contra los registros judiciales del 20 de septiembre de 2017, es uno de los grandes aglutinadores a favor de la causa independentista y en contra de la actuación de la Justicia. Tanto los comunes de Ada Colau como los socialistas catalanes han cuestionado este largo internamiento para los líderes de las entidades independentistas.

Ese apoyo ha quedado claro en las declaraciones de la portavoz de CatEC, Jessica Albiach, en el Parlament. Por si quedaban dudas, el partido de Ada Colau ha enviado además a un representante de peso a la concentración convocada por ANC y Òmnium, el número dos del Ayuntamiento de Barcelona, Gerardo Pisarello.

La conmemoración de este año de prisión incondicional de los líderes de la Asamblea y Omnium llega en plena crisis de la mayoría independentista en el Parlament por el enfrentamiento entre JxCat y ERC a cuenta, precisamente, de la delegación de voto de los diputados de JxCat. Una fractura que ha sido denunciada por las entidades independentistas y aprovechada por la nueva presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, para exigir al Govern de Quim Torra que vuelva a la vía unilateral.