El conseller de Acción Exterior, Ernest Maragall, ha anunciado este viernes que la Generalitat seguirá con su plan de apertura de delegaciones en el extranjero pese al informe en contra del Ministerio de Asuntos Exteriores que lidera Josep Borrell y que trascendió este jueves.

En declaraciones a los medios desde los pasillos del Parlament, ha asegurado que las delegaciones se adecuan a ley y que la posición del Ministerio no es vinculante, y ha criticado que el escrito de Exteriores no es un informe sino «un artículo de opinión, un panfleto y literatura de partido», informa Europa Press. 

Así, Maragall ha anunciado que la semana que viene inaugurará la delegación de la Generalitat en Estados Unidos (Washington), y la siguiente el Govern dará luz verde a abrir próximamente otras seis: las de Portugal (Lisboa), países nórdicos (Estocolmo), países bálticos (Tallin), Mediterráneo (Beirut), Centro Europa (Viena) y Balcanes (Zagreb).

Tras el anuncio, Borrell, ha explicado que el Gobierno recurrirá ante los tribunales la apertura de nuevas delegaciones de la Generalitat catalana en el exterior cuando «las actuaciones que se desarrollen desde allí sean contrarias a la ley», ha aclarado este viernes el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, un día después de que su departamento informara desfavorablemente de la intención del Govern de abrir seis nuevas representaciones en Europa Central (Viena), Países Bálticos (Tallin), Balcanes (Zagreb), Portugal (Lisboa), Países Nórdicos (Estocolmo) y Mediterráneo (Beirut).

El Gobierno sólo puede recurrir ante los tribunales si las actuaciones de las embajadas son contrarias a la ley

Según ha señalado Borrell, en cumplimiento de la Ley de Acción Exteriores, el Ministerio de Exteriores está obligado a expresar su «opinión» acerca de los planes de cualquier Gobierno autonómico de abrir delegaciones en el exterior, que pueden realizar labores de promoción comercial, turística y cultural, pero que en ningún caso tienen competencias en política exterior, reservada al Ejecutivo español.

Este informe, sin embargo, es preceptivo -las Comunidades Autónomas tienen que informar previamente de sus intenciones de abrir estas delegaciones, según la ley– pero no vinculante. Es decir, que la Generalitat catalana puede no hacer caso. «Ya sabemos que no le va a hacer caso. Va a seguir adelante», ha reconocido Borrell.

La Generalitat inaugurará la semana que viene una delegación en Washington

Pero el Gobierno sólo podrá recurrir ante los tribunales estas autodenominadas ‘embajadas’ cuando las actuaciones que se desarrollen desde allí sean contrarias a la ley, ha explicado Borrell. Hoy por hoy, el Ejecutivo no puede hacer «nada» para «impedir» su creación.

Fue el pasado 17 de octubre cuando Exteriores tuvo conocimiento de seis proyectos de decreto para el establecimiento de delegaciones del Gobierno catalán fuera de España, según ha informado el departamento.

El informe de Exteriores es desfavorable al estimar que el «objetivo claro y manifiesto, declarado de modo reiterado» por la Generalitat, consiste en «utilizar las delegaciones para apoyar fines manifiestamente contrarios a los principios y objetivos de la política exterior de España».

El Gobierno de Pedro Sánchez ya presentó el pasado mes de agosto un recurso contra la reapertura de las llamadas ‘embajadas’ de la Generalitat de Cataluña en un total de siete países por no haberse cumplido las condiciones que establece la legislación vigente para la creación de delegaciones de las Comunidades Autónomas (CCAA) en el exterior. En ese caso, el Govern no informó al Ejecutivo con la antelación suficiente para que Exteriores pudiera emitir su informe, una condición que en este caso sí se ha cumplido.