Oriol Junqueras, Raül Romeva, Jordi Turull, Josep Rull, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart quieren recusar al juez Manuel Marchena como presidente de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, que debe juzgar a los organizadores del referéndum ilegal del 1-O. El motivo: el WhatsApp de Ignació Cosidó. El equipo jurídico que defiende a los procesados de ERC y que lidera Andreu Van de Eyne ha sido el primero en registrar esta mañana el escrito de recusación, apenas dos horas después de que Marchena anunciara su renuncia a presidir el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y el Tribunal Supremo, lo que vuelve a situarlo al frente del juicio del 1-O.

Una petición a la que ha seguido rápidamente la defensa del presidente de Òmnium, Jordi Cuixart. Los abogados que representan a Rull, Turull y Sánchez han anunciado igualmente que presentarán una nueva petición de recusación en las próximas horas. Por su parte, la ex presidenta del Parlament, Carme Forcadell, se ha sumado al escrito de Junqueras y Romeva.

Los abogados de los dirigentes de ERC se escudan en el mensaje del portavoz del PP en el Senado, Ignacio Cosidó, en el que aseguraba tener “controlada” la Sala Segunda del Tribunal Suprema gracias a la elección de Marchena como presidente del alto tribunal para reclamar la recusación del magistrado. Un mensaje que tachan de “WhatsApp de la vergüenza” y que ha su juicio demuestra que Marchena era el protagonista del pacto PP-PSOE “para controlar el poder judicial” desde una “determinada orientación política que hace dudar de la imparcialidad”.

“Las noticias relativas a la existencia de un acuerdo político para el reparto de las vocalías del órgano de gobierno de los jueces, y concretamente las manifestaciones hechas públicas del senador Ignacio Cosidó según el cual el pacto entre los partidos PP y PSOE se habría efectuado con la intención de controlar políticamente y afectar tanto al Tribunal Supremo como a la Audiencia Nacional con el fin último de, a través de tales nombramientos, controlar el resultado y sentido de los procedimientos tratados en dichos tribunales” justifican la recusación, advierte el escrito.

El escrito utiliza los WhatsApp de Cosidó para denunciar toda una construcción de control sobre el Supremo con Marchena en el centro

Y añade que “en dicho pacto habría tenido especial protagonismo la candidatura del magistrado recusado a presidir el CGPJ a quien se habría otorgado por el mencionado senador la responsabilidad de ‘ganar’ las votaciones mediante la anulación de la minoría ‘progresista’ de tal órgano de gobierno”.

La defensa de los republicanos se refiere a todo el proceso de negociación de la renovación del CGPJ entre PP y PSOE y el “cierto escándalo” provocado por el reparto de vocalías, pero deja claro que la información determinante para la recusación “se produjo ayer” cuando se hicieron públicos los mensajes de Cosidó.

“Ayer aparecía, no obstante, el wasap de la vergüenza en el que el portavoz en el Senado del PP, Ignacio Cosidó, desvelaba la cocina del pacto y las espurias finalidades de la elección de vocales y presidencia” denuncia el escrito, que repasa cómo en sus mensajes el portavoz popular se vanagloriaba de poder “controlar desde atrás” la Sala Penal.

“En esta jugada la carambola se produciría con la remoción del magistrado De Prado de la AN para así, según el senador, ocuparle en otras visicitudes que no fueran las de dictar sentencias contra el PP” añade, para concluir que el propio Cosidó ha reconocido la autenticidad de los mensajes.

Preparando el recurso ante el TEDH

En su escrito advierten además que rechazar la recusación supondría una vulneración de los derechos fundamentales al juez ordinario predeterminado por la ley y a un proceso público en plena igualdad y con todas las garantías, el derecho a un tribunal imparcial y a un efectivo recurso. Una advertencia nada gratuita, puesto que los independentistas han dejado claro que su objetivo final es llevar el proceso sobre el 1-O ante el Tribunal de Derecho Humanos de Estrasburgo, donde aseguran que tendrán un tratamiento más imparcial que ante la justicia española.

En su argumentación, la defensa apunta que “algo tendría de veracidad ese pacto previo contra la spearación de poderes del Estado cuando el propio Marchea se avanzaba a cualquier acuerdo para renunciar” a la presidencia del CGPJ “teñida ya de escándalo mayúsculo”. El anuncio de la “ruptura del pacto” hecho esta mañana por el número tres del PP, Javier Maroto, confirma en opinión de los letrados de Junqueras “la importancia de ese pacto para los intereses políticos de los partidos que participaron en dichas negociaciones”.