José María Aznar ha acudido a Barcelona a presentar su libro esta tarde y no ha defraudado: el ex presidente del Gobierno, acompañado en la presentación por el ex ministro Josep Piqué, ha arremetido contra el Gobierno de Pedro Sánchez, al que ha recriminado sus apoyos parlamentarios, y contra el independentismo, al que no ha dudado en señalar como el principal problema de España.

Aznar ha advertido por ello que en las próximas elecciones generales “nos jugamos el orden constitucional” y ha coincidido plenamente con Piqué en que los ataques de independentistas y Podemos a la monarquía forman parte de la estrategia de socavamiento de ese orden constitucional. “En las próximas elecciones generales en España se va a decidir si el orden constitucional se mantiene o se rompe” ha aseverado al final de su intervención.

“Es muy difícil explicar lo que está pasando en España” ha argumentado Aznar, “con un Gobierno en minoría apoyado por la extrema izquierda admiradora de Venezuela e Irán y los secesionistas, que no contentos con dar un golpe de Estado apoyan al gobierno”. “Son fuerzas no constitucionalistas y el orden constitucional es lo que está en juego” ha concluido el ex presidente, tras insistir reiteradamente en el salto dado por España en estos 40 años de pervivencia de la Constitución.

Hubo un socialismo constitucionalista, pero no puede decir que el actual lo sea” ha señalado Aznar recriminando a Sánchez su apoyos parlamentarios

En este contexto, y refiriéndose a unas próximas elecciones generales que no parece ver lejanas, a José Maria Aznar sólo le ha faltado pedir el voto para Pablo Casado en los próximos comicios, tras dejar claro que, en su opinión, el PSOE ha dejado de integrar la defensa del constitucionalismo, formado hasta hace unos años por el centro derecha y el centro izquierda.

“El pilar de centro derecha constitucional existe, aunque está troceado en tres” ha argumentado, pero “en el otro lado no existe el pilar”. Para Aznar, “hubo un socialismo constitucionalista pero no puedo decir que el actual socialismo sea constitucionalista. Si lo fuera no podría haber un Gobierno apoyado por secesionistas”.

Rebelión y golpismo

Aznar no ha esquivado la situación catalana, que ha definido con claridad: “penalmente la situación que hemos vivido se llama rebelión, y políticamente golpismo” ha advertido para dejar claro que “o resolvemos eso o tenemos problema muy serio”.

El ex líder del PP ha advertido además a los independentistas que “los sentimientos no generan derechos, las leyes están para respetarlas” y ha insistido en que “si se quiebra la ley y el orden constitucional, hay que restablecer” ese orden constitucional. “Esa es la tarea pendiente y lo que se decidirá en las próximas elecciones generales”.

Aznar ha lamentado que la transición se basó en dos pactos que se han roto: “olvidar el pasado y aceptar la pluralidad a cambio de lealtad institucional”. Y ha ironizado con las actuales revisiones de ese pasado.

“Últimamente se da mucho lo de la invención de la historia” ha apuntado, para concluir que “lo que hemos vivido los últimos 40 años es una situación extraordinaria, formidable, que debemos hacer lo posible para preservar”.

El ex presidente del Gobierno y el PP ha hecho estas reflexiones ante un auditorio fiel, aunque no completo, en el que ocupaba la primera fila el nuevo PP catalán, representado por Alejandro Fernández y Daniel Serrano, junto al ex ministro Jorge Fernández Díaz, además del presidente de Planeta, José Crehueras, y el empresario Alfonso Cortina.