El ex presidente de la Generalitat Carles Puigdemont ha expresado hoy su «solidaridad» hacia los nativos americanos por las declaraciones del ministro de Exteriores, Josep Borrell, quien el lunes afirmó en un acto universitario que los Estados Unidos «tienen una mayor integración porque tienen una misma lengua y muy poca historia detrás, lo único que hicieron fue matar a cuatro indios». Unas afirmaciones que han servido al independentismo para volver a situar a Borrell en el centro de la diana, junto a la confirmación de la multa de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) por la venta de acciones de Abengoa.

Puigdemont se suma así a las quejas expresadas en twitter por el Movimiento Indio Americano, que denunció estas afirmaciones acusando a Borrell de racista. «Que forma tan racista, negacionista y supremacista de describir un genocidio» se ha lamentado esta asociación tras conocerse las afirmaciones del ministro español en el marco de un acto sobre la Unión Europea, en el que compartió tribuna con su homólogo alemán, Heiko Maas, bajo el título «La Unión Europea como actor económico y global que protege a sus ciudadanos» en la Universidad Complutense.

La asociación de defensa de los derechos de los nativos americanos concluía su mensaje con un expresivo «larga vida libre» a la campaña de apoyo a la independencia de Cataluña, a través de la cuenta de twitter creada para «denunciar la guerra silenciosa de España contra Cataluña».

Josep Borrell es la «bestia negra» del independentismo catalán en el Gobierno de Pedro Sánchez por su postura abiertamente contraria al proceso soberanista, que ha combatido desde los medios en los dos últimos años, primero con la publicación del libro Las cuentas y los cuentos de la independencia y más adelante con su activa participación en actos de Sociedad Civil Catalana. Una animadversión que tanto Puigdemont como su sucesor, Quim Torra, han dejado clara en muchas ocasiones, denunciando los intentos del ministro de frenar el relato independentista en Europa.

El penúltimo asalto de esta batalla entre Borrell y los independentistas se vivió la pasada semana en el Congreso, cuando la interpelación al ministro del portavoz de ERC, Gabriel Rufián, acabó con la expulsión del republicano del hemiciclo y el «escupitajo fantasma» de uno de sus compañeros de grupo, Jordi Salvador, al titular de Exteriores.