La sesión de control al Gobierno más tensa desde la llegada de Pedro Sánchez. La presidenta del Congreso, Ana Pastor, ha tenido que expulsar de la Cámara al diputado de ERC Gabriel Rufián después de un tenso enfrentamiento con el ministro de Exteriores, Josep Borrell, que minutos después denunciaba haber sido escupido por un diputado catalán mientras salía de la Cámara.

 

«Usted no es un ministro, es un hooligan de Sociedad Civil Catalana, una vergüenza para su grupo parlamentario porque es una organización de extrema derecha». Las protestas se han hecho oír en la bancada socialista, y un desafiante Rufián ha pedido a la presidenta que «calme al grupo parlamentario del PSOE porque parecen de Ciudadanos. Calma, calma, clama».

Rufián también ha vuelto a asegurar desde su escaño que «cada vez que nos llamen golpistas, nosotros les llamaremos fascistas», y Borrell ha intervenido para pedir que se retire ese término del del acta de sesiones parlamentario. A continuación, el diputado de ERC ha cuestionado el papel del ministro y le terminaba pidiendo su dimisión. «La diferencia entre usted y un ministro de Exteriores se llame Raul Romeva. Vergüenza es que se mofe de mi compañero Junqueras mientras se pudría en una cárcel de Madrid y usted ese estaban burlando en un mitin. Dimita».

«Pensaba que iba a tener la ocasión de discutir argumentos sólidos», ha reprochado en su respuesta Borrell. «Ha vertido sobre el Hemiciclo esa mezcla de serrín y estiércol que es lo único que usted es capaz de producir»; ha respondido el ministro.

Ha vertido en la Cámara esa mezcla de serrín y estiércol que es lo único capaz de hacer», dice Borrell

En este momento, Rufián se ha puesto de pie en su escaño y ha empezado a gritar al socialista, un momento en el que la presidenta del Congreso le ha advertido con una primera llamada al orden, ya que «no se pueden poner de pie cuando no tienen la palabra». Ya sentado en su escaño, Rufián ha continuado protestando y dirigiéndose a Borrell, lo que le ha valido una segunda llamada al orden. Al continuar, Ana Pastor le ha amenazado con la tercera llamada al orden y la expulsión, un extremo que ha acabado sucediendo. «Habiéndole advertido conforme a reglamento, le pido que abandone el Hemiciclo», ha determinado Ana Pastor. Una decisión que Ciudadanos ha recibido con sonoros aplausos.

«Un diputado catalán se giró y me escupió»

Después del revuelo generado, no sólo ha abandonado su bancada Rufián sino todos los diputados soberanistas, que salían del Hemiciclo por el extremo de la sala donde se encontraba Borrell. Después de un encontronazo con uno de ellos, Borrell volvía a pedir la palabra y denunciaba haber sido escupido. «Es el lugar donde se argumenta con la palabra, no el lugar donde se escupe a los diputados, como acaban de hacer». Después del rifirrafe, el ministro explicaba en los pasillos del Congreso la situación.

«Cuando los diputados catalanes han salido con Rufián, uno de ellos se ha girado y me ha escupido», ha asegurado, aunque ha dicho no saber cuál de ellos había sido. «Se giró, me escupió y siguió». Según las imágenes, el diputado responsable sería el diputado republicano Jordi Salvador i Duch, aunque una vez que Borrell alerta de lo que ocurre es Joan Capdevila, también de ERC, quien se vuelve sin comprender la situación.

Tras este episodio, Ana Pastor se ha pronunciado. «Esta es la casa de la palabra, pero la palabra no se puede utilizar para insultar. La Presidencia va a retirar la palabra fascistas y golpistas del diario de sesiones». Acto seguido, Pastor se ha dirigido a los diputados para llamar a la reflexión. «Nos van a leer dentro de 100 años y estamos demostrando especialmente en el pleno del miércoles que no utilizamos bien la palabra que nos han dado los españoles para representarles, y tampoco en nuestro modo de estar. Porque no solo hay insultos verbales, hay faltas de respeto a la presidencia, hay actitudes impresentables».

«He oído un insulto machista, por el que algunos dicen la ‘institutriz’. Quiero que sepan que no hay honor mayor de presidir este pleno, pero también les digo que no voy a permitir que cosas como las que han ocurrido esta mañana vuelvan ocurrir en el hemiciclo. Muchas gracias», ha zanjado la presidenta, que con sus palabras ha conseguido un aplauso cerrado de la Cámara.

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