La Policía Nacional movilizará a más de 1.500 agentes con motivo de la final de la Copa Libertadores que disputarán el Boca Juniors y el River Plate este domingo en el estadio Santiago Bernabéu, lo que ha obligado a desplazar a Madrid a funcionarios de otras provincias y a revocar permisos que ya habían sido concedidos.

A la espera de que la Delegación del Gobierno de Madrid ofrezca los detalles del dispositivo diseñado con motivo de este partido, fuentes policiales informan de que serán cerca de 30 grupos de la Unidad de Intervención Policial (UIP) -conocidos popularmente como ‘Antidisturbios’- los que tendrán el peso de la seguridad. Cada grupo está formado en teoría por 50 agentes, si bien muchos de ellos no están cubiertos en su totalidad por el déficit de efectivos que arrastra el Cuerpo Nacional de Policía.

Según ha podido conocer este diario, muchos de esos funcionarios llegarán a Madrid procedentes de otros destinos (como Galicia y Asturias), dado el desafío que supone la celebración de este encuentro. Éste pondrá a prueba no sólo la capacidad organizativa, sino también la imagen de España ante el mundo dado por la repercusión internacional que tendrá esta final.

El Cuerpo Nacional moviliza a agentes de diferentes provincias y revoca permisos a funcionarios por la final de la Copa Libertadores

Pese a que el mando central de la UIP no ha dictado una orden general de suspensión de permisos, algunas jefaturas de unidades han revocado libranzas ya concedidas, lo que ha generado malestar entre algunos agentes. A ello se suma la cuantía de la dieta que estos reciben para hacer frente al alojamiento fuera de sus destinos, considerada muy ajustada para los precios de los establecimientos en Madrid.

Junto a los ‘Antidisturbios’, la Dirección General de la Policía también incorporará al operativo a funcionarios de otras unidades. En concreto, las fuentes cifran en unos 200 los efectivos de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) que reforzarán la seguridad con motivo de la disputa del partido, a los que se sumarán otros agentes de la Unidad de Caballería procedentes de Sevilla.

Según ha informado Efe, el Paseo de la Castellana se dividirá a primeras horas del domingo en dos zonas -con el estadio Santiago Bernabéu como punto intermedio- para concentrar en la plaza de Cuzco a los aficionados del River Plate y en el cruce de la calle Raimundo Fernández Villaverde a los de Boca Juniors.

Quién paga el dispositivo

Entre uno y otro punto se desplegarán agentes a fin de evitar que seguidores de uno y otro club entren en contacto. Ambas hinchadas serán conducidas al estadio con antelación al estadio para evitar incidentes y al objeto de disponer de margen suficiente para llevar a cabo el control en la entrada.

El dispositivo de seguridad diseñado por el Ministerio del Interior con motivo del partido de vuelta de la final de la Copa Libertadores ha reabierto el debate acerca de si acontecimientos privados -esta competición la organiza la Confederación Sudamericana de Fútbol (CSF) o Conmebol- deben ser asumidos íntegramente por el erario o repercutir el coste a sus promotores.

El Sindicato Unificado de Policía (SUP) defiende que una parte de los beneficios que la organización obtenga por este evento deportivo debería revertir en el Estado para resarcirlo así del gasto que le supone garantizar la seguridad en un acontecimiento como éste.

“Si hay un enriquecimiento para terceros, es justo que revirtiese en la seguridad pública porque nuestros medios son precarios. No consideramos justo que no haya dinero para pagarle a compañeros por horas extra, que muchos de esos compañeros que van a prestar servicio no tengan siquiera chaleco antibalas o que nuestros coches estén en condiciones lamentables de uso y sin embargo esto le salga gratis a los clubes, que tienen ingresos multimillonarios”, plantea el portavoz del SUP, Ramón Cosío.