El CSIF ha pedido al ayuntamiento de Barcelona que interponga una denuncia en la fiscalia de odio y discriminación ante la situación que está padeciendo el policía que mató a un perro el pasado 18 de diciembre.

Según el sindicato, «el agente se vio en la obligación de hacer uso de su arma reglamentaria y acabar con la vida del animal. El dueño del can, que en un principio azuzó al animal para que atacara al Agente, le propinó un golpe en la cabeza al Policía con un monopatín y le causó lesiones, lo que motivó su detención».

«Estamos asistiendo a una utilización política por parte del PACMA, donde se magnifica un hecho aislado con el insano interés política, de alargar esta barbarie hasta los comicios municipales, para desgastar el Equipo de Gobierno que usted preside», le han escrito a Ada Colau.

Por su parte, la entidad animalista Nova Eucària ha presentado este jueves una denuncia en el Juzgado de Instrucción 33 de Barcelona contra el agente de la Guardia Urbana que mató de un disparo a una perra, llamada Sota, la semana pasada. Ha asegurado en un comunicado que su equipo jurídico ha presentado una denuncia en la que adjuntan pruebas que han conseguido y solicitan al juzgado la práctica de diligencias de pesquisa para proseguir con el procedimiento legal.

La entidad ve en la actuación omisión de auxilio, abuso de poder, uso de arma de fuego fuera de los estipulado por ley y uso indebido y desproporcionado de la fuerza, como asegura que ha hecho constar en la denuncia. Ha destacado que, si Sota hubiera sido una persona, «se consideraría de forma inmediata un acto de violencia con resultado de muerte, calificado penalmente como un delito de asesinato».

Testigos de los hechos

Ha pedido a los ciudadanos que eviten el sensacionalismo y ha criticado que algunas personas hayan mentido al afirmar que presenciaron los hechos: «Todo va en contra de la credibilidad y de las versiones que abogan por la defensa de Sota». Fuentes de la entidad han señalado a Europa Press que siguen buscando más pruebas y que cuentan con un par de testigos oculares que no grabaron ni fotografiaron los hechos pero que aseguran que los presenciaron.

La alcaldesa, Ada Colau, ha pedido de nuevo este mismo jueves pruebas documentales y testigos de los hechos, y ha explicado que por el momento no han recibido ninguno de los momentos previos al disparo que mató a la perra.