Se acabó la calderilla, las monedas perdidas que incomodan como único gesto caritativo. Cuando pasen ante usted, querido fiel, la voluntad tendrá miras mayores. Voluntarias, eso sí, pero con limosnas más acordes a los tiempos. Saque la tarjeta de crédito o, en su caso, el teléfono móvil y su última aplicación de pago o incluso ese reloj inteligente que le acaban de regalar para ayudar y ser solidario, la Iglesia y los necesitados se lo agradecerán. En este 2019 es tiempo ya de caridad 4.0. Al menos en Bilbao se han propuesto que lo sea. Lo han hecho instalando cepillos electrónicos en varias de sus iglesias a partir de mañana y en las que los fieles podrán hacer sus donativos sin necesidad de entregar monedas o billetes.

Unos sencillos atriles instalados en los templos darán la opción a quienes lo deseen de hacer efectivos sus pagos bien en efectivo o bien a través de la tarjeta o el terminal telefónico. En la pantalla un sencillo sistema le da la opción de abonar cantidades que van desde los dos euros hasta los 20. La diócesis de la capital vizcaína ha importado esta modalidad de limosna de experiencias implantadas en iglesias de Estados Unidos, Francia o Gran Bretaña donde se encuentran ya en marcha. En el caso de Bilbao por el momento mañana se estrenará este sistema en la Basílica de Begoña, la más emblemática de la ciudad, y en la parroquias de El Carmen y en unos días también en la iglesia de San José de la Montaña, de los padres Agustinos, ambas situadas en el centro de la ciudad.

 

La diócesis ha presentado la iniciativa como un intento por modernizar un elemento más de la Iglesia y “facilitar la transición entre los métodos tradicionales y las nuevas tecnologías”. El gerente de la diócesis de Bilbao, José María Ziarrusta, destaca que permitirá a los fieles, peregrinos o turistas, realizar “transacciones fáciles y seguras, por importes inferiores a 20 euros”. Con los donativos que se recauden, al igual que los recibidos a través de los ‘cepillos’ tradicionales que se continuarán pasando en los oficios religiosos, se destinarán a fines sociales, caritativos, pastorales o de mantenimiento de las parroquias.

Este sistema, que es desmontable, permitirá además emplear los citados cepillos electrónicos en eventos organizados por las parroquias o la diócesis vizcaína. La primera ocasión que se sacará a la calle el cepillo electrónico será mañana con motivo del roscón de reyes solidario organizado por Cáritas y en el que se instalará para recabar donativos de los asistentes que lo deseen. Está previsto que el roscón gigante, de cerca de 500 kilos, permita el reparto de 3.000 raciones a un precio simbólico de un euro. Caritas Bizkaia ha asegurado que si objetivo es destinar los fondos recaudados a proyectos de apoyo a la infancia y la juventud, Todo lo que se obtenga se dedicará a financiar una veintena de proyectos de apoyo socio-educativo en los que participan 670 niños y niñas.

La primera iglesia en instalar este tipo de sistemas electrónicos para el pago e donativos fue la Iglesia de la Almudena de Madrid, quien lo puso en marcha el año pasado.