Quim Torra ha trasladado a la mesa de diálogo catalana -integrada por JxCat, ERC, PSC, CatEC y el Govern- los 21 puntos que planteó el pasado 21 de diciembre al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su encuentro en Barcelona. Unos puntos que incluyen un «pacto de estado» para solucionar «el conflicto entre España y Cataluña», además del reconocimiento del derecho a la autodeterminación de Cataluña, la exigencia de una «mediación internacional» y la investigación de los «abusos policiales contra el pueblo de Cataluña».

El documento plantea un marco en el que critica «la misma forma de Estado, la monarquía» que asegura pasa por un «momento de absoluta desconfianza» además de la «la politización de la justicia», el «recorte en derechos fundamentales» que a su juicio ejemplifica la aplicación de la Ley mordaza. Y plantea a partir de ahí tres ejes de actuación que en su día ya avanzó Torra: una respuesta a Cataluña que incluya la celebración de un referéndum de independencia, además de la «regeneración democrática» de España y su «desfranquización».

En este contexto se enmarcan los 21 puntos que Torra planteó a Sánchez, encabezados por el derecho a la autodeterminación y la mediación internacional. La Generalitat reclama además «dejar atrás la vía judicial» dejar de «amenazar con la aplicación del 155» e investigar «los abusos policiales».

El documento incluye además peticiones como «garantizar la separación de poderes» o «frenar el deterioro de la imagen de España en el mundo», y denuncia una supuesta complicidad de los cuerpos policiales y la judicatura con la ultraderecha. E incorpora en el apartado de «desfranquización de España» un debate sobre la monarquía, además de la nulidad de los juicios franquistas y una política efectiva de fosas comunes.

ERC mantiene el no a las cuentas

Torra ha presentado este documento en la reunión mantenida con PSC y CatEC, además de los partidos que dan apoyo al Govern, en la que los comunes de Ada Colau se han comprometido a incorporarse a Podemos a la mesa de negociación que el Govern ha reclamado al Ejecutivo de Sánchez. Una mesa en la que deben integrarse PSOE y Podemos, además de los partidos independentistas, y para la que el Gobierno ha aceptado la integración de un «observador neutral».

Pese a esa aceptación, fuentes de Esquerra ha asegurado a El Independiente que «no hay novedades» en la negociación de los presupuestos generales, después de que los republicanos anunciaran ayer la presentación de una enmienda a la totalidad.

La enmienda a la totalidad ha venido para quedarse» advierte el republicano Sabrià

«La enmienda a la totalidad ha venido para quedarse» ha advertido Sergi Sabrià, quien ha dejado claras las condiciones de los republicanos para levantar el veto a los Presupuestos: un diálogo sin limites, en el que ha dejado claro que «vamos a hablar de autodeterminación y de su ejercicio efectivo». Y del «fin de la represión» entendido como la acción del Gobierno para cambiar la postura de la Fiscalía y la Abogacía del Estado en las causas abiertas contra dirigentes y entidades independentistas.

Estas condiciones «no se pueden recortar» ha advertido Sabrià, «y a tales efectos planteamos la mediación internacional» que viene recogida en el documento de 21 puntos que Torra entregó a Pedro Sanchez en su último encuentro.

Más conciliadora, Elsa ha insistido en la elección del «relator» -como lo ha definido Carmen Calvo- y la definición de un plan de trabajo y un calendario como únicas condiciones para mantener el diálogo y, por extensión, para apoyar la tramitación de los presupuestos generales.

Si se pretende frenar el juicio estamos haciendo un ejercicio poco realista» responde Artadi a ERC

«El fin de la represión no llegará en dos semanas» ha advertido la portavoz del Govern, «si se pretende frenar el juicio estamos haciendo un ejercicio poco realista». Artadi ha señalado que «es evidente que todos estamos a favor de que se pare la represión, pero ERC tendría que afinar los términos».

El líder del PSC, Miquel Iceta, ha asegurado por su parte que los socialistas catalanes apoyarán el diálogo y cualquier acuerdo que alcance consenso. Pero ha advertido también de que el documento de 21 puntos que hoy les ha trasladado Torra «no es un documento útil para el diálogo» entre Gobierno y Generalitat.