La realidad era demasiado aplastante como para obviarla; los vascos no tienen un deseo mayoritario para votar en una consulta soberanista. Lo dicen las encuestas y los simulacros de consulta por el derecho a decidir celebrados en los últimos años. La plataforma afín a la izquierda abertzale que desde hace cinco años los ha venido organizando en cientos de municipios vascos y navarros, Gure esku dago (Está en nuestra mano) se ha rendido a la evidencia y ha anunciado que no celebrará más consultas. Los datos de la última, celebrada en San Sebastián, la primera de las capitales vascas en las que se llevaba a cabo, no dejaron lugar a dudas, sólo el 13% de los mayores de 16 años censados en la capital guipuzcoana la secundaron. Y ese mismo día en la vecina Irún, apenas un 9%.

Los malos resultados de participación llevaron a los promotores de Gure esku dago, y a sectores afines al PNV y a EH Bildu, a llamar a una “reflexión” sobre el proceso en marcha desde 2014 para “socializar el debate” en torno al derecho a decidir. En estos años un total de 208 municipios de Navarra y Euskadi han organizado convocatorias de este tipo, sin ninguna validez oficial, en las que se pretendía visualizar la demanda social para poder decidir el futuro del País Vasco y Navarra y su encaje en el Estado. En muchos casos se trataba de municipios bien gobernados por EH Bildu o por el PNV y en los que el voto nacionalista tenía gran peso. Los resultados de las mismas siempre arrojaban el respaldo a la opción más soberanista en porcentajes superiores al 90%.

La participación en la ‘consulta’ por el derecho a decidir celebrada en San Sebastián apenas alcanzó el 13% y el 9% en Irún

El plan pasaba por comenzar en pequeños municipios y culminar el proceso en las tres capitales vascas y Pamplona. San Sebastián fue la primera gran ciudad vasca en la que se celebró, con un bajo índice de participación. Los promotores no se han atrevido a continuar con Bilbao, Vitoria y Pamplona, donde el voto soberanista es notablemente más débil que en Donostia. En el conjunto de consultas celebradas, con preguntas como “¿Quiere ser ciudadano de un Estado vasco independiente?” o “¿Desea que la ciudadanía vasca decida su futuro por si misma y libremente?”, la participación media osciló, -fundamentalmente gracias a los municipios pequeños-, entre el 20% y 25% del censo y de entre el 12% y 15% en las localidades de más de 25.000 habitantes.

Apoyo de Quim Torra

En el caso de la capital guipuzcoana, la consulta llevada a cabo el pasado 18 de noviembre contó incluso con el respaldo del presidente de Cataluña, Quim Torra, quien dos días antes participó en un acto en el Kursaal para exponer el procés y en el que, tras reunirse con Arnaldo Otegi -y previamente con el lehendakari Iñigo Urkullu en Vitoria-, instó a la ciudadanía vasca a participar en la consulta de Gure esku Dago. En ella también se dejaron ver los dirigentes de ERC, Joan Tardá y Gabriel Rufián.

Gure esku dago ha contado fundamentalmente con el respaldo de la izquierda abertzale y en menor medida del PNV. En la formación de Andoni Ortuzar nunca se ha llamado a participar directamente de los actos y consultas organizadas y se ha dado libertad a sus militantes para hacerlo. Sin embargo, algunos de sus miembros más significados, como el presidente jeltzale en Guipúzcoa, Joseba Egibar, ha sido uno de los que en mayor medida ha apoyado a Gure esku dago. En la consulta en Donostia también participó el actual diputado general de Guipúzcoa, Markel Olano. En el caso de Vizcaya, tanto su presidenta, Itsaso Atutxa como el diputado general de Vizcaya, Unai Rementera, acudieron a votar a alguna de las consultas celebradas. Por contra, el lehendakari Urkullu y su Gobierno siempre se han mantenido al margen de los actos promovidos.

Mayor fue el respaldo a las primeras movilizaciones celebradas por Gure esku dago en favor del derecho a decidir. Así, la plataforma logró conformar una cadena humana multitudinaria entre Durango y Pamplona -123 kilómetros- el 8 de junio de 2014. También logró un gran respaldo en la marcha que promovió en apoyo a Cataluña en septiembre de 2017. A partir de ahora, y tras la reflexión llevada a cabo, dejará aparcadas las convocatorias de consultas para centrarse en otro tipo de “movilizaciones populares”. El próximo domingo dará a conocer cuál será la nueva etapa que activará. Lo hará durante un acto previsto en Tolosa (Guipúzcoa). Para hoy está previsto que anuncie actos de apoyo al procés y en contra del juicio que contra sus impulsores comenzará la próxima semana.