La cita es este sábado en Bilbao y se prevé numerosa. La plataforma en favor al derecho a decidir, Gure esku dago, (Está en nuestra mano) cercana a la izquierda abertzale, ha convocado una marcha en apoyo a Cataluña y a la que ya han confirmado su presencia los presidentes del PNV de Vizcaya, Guipúzcoa y Álava. Esta plataforma ha celebrado consultas en favor al derecho a decidir en 72 municipios vascos en los últimos dos años en los que se instaba a la ciudadanía a pronunciarse en torno a la cuestión “¿Quiere ser ciudadanos/a de un Estado vasco independiente?”. Las consultas han contado con unos porcentajes de participación bajo de entre el 25% y 35% de media. La plataforma ha anunciado su intención de celebrar consultas similares en las capitales vascas.

De este modo, los dirigentes del PNV vuelven a escenificar su apoyo a la celebración de la consulta en Cataluña, reclamación que ya visibilizaron con la presencia del presidente del PNV, Andoni Ortuzar durante la ‘Diada’ el pasado 11 de septiembre. La implicación de la formación nacionalista en los actos que esta plataforma ha venido celebrando los últimos años ha sido contenida, con Ortuzar y Egibar como principales apoyos. Nunca el PNV ha invitado a sus militantes a secundar los actos que anualmente celebra y que de modo mayoritario sí apoya el entorno de la izquierda abertzale.

Hasta ahora el PNV había mantenido cierta distancia ante el proceso en Cataluña”

La presencia de Itxaso Atutxa, presidenta del PNV en Vizcaya, Joseba Egibar (Guipúzcoa) y José Antonio Suso (Alava) supone un paso más en el respaldo a la celebración de la consulta el próximo 1 de octubre. Una implicación que el partido de Ortuzar ha activado sólo en los últimos días, y en especial tras las respuestas de carácter judicial aplicadas por el Estado para frenar la celebración del referéndum en Cataluña. Hasta ahora el PNV había mantenido cierta distancia ante el proceso en Cataluña consciente de que la apuesta de pacto y acuerdo que defiende e Euskadi poco o nada tiene que ver la vía unilateral impulsada por el Gobierno de Puigdemont y que en cambio si reivindica EH Bildu para Euskadi.

Esta mañana el lehendakari Iñigo Urkullu ha llegado a asegurar que la suya es la “vía vasca” y que responde a un formato diferenciado en el que adquieren una relevancia fundamental el “reconocimiento de sentimientos de identidad y pertenencia diversos y plurales”. Tanto Urkullu como el PNV reivindican avanzar en un camino de superación del actual marco estatutario pero tras alcanzar un acuerdo y amplio consenso entre las distintas sensibilidades en Euskadi y posteriormente con el Estado. Una hoja de ruta que incluiría una consulta habilitante previa en Euskadi, tras la aprobación de una propuesta de nuevo ‘estatus vasco’ y un referéndum final que se realizarían sólo tras tras la aprobación y acuerdo con las instituciones del Estado.

La distancia con el 1-O que se traslada desde el Ejecutivo de Urkullu llevó incluso a asegurar a su portavoz, Josu Erkoreka, que el Gobierno vasco no tenía una “posición oficial” sobre la celebración del referéndum.