Ni la presencia del president de la Generalitat, Quim Torra, en San Sebastián el pasado domingo llamando a participar, ni la de los dirigentes independentistas de Cataluña, Joan Tardá y Gabriel Rufián sirvieron de impulso. La consulta en favor al derecho a decidir que por primera vez se simuló ayer en una de las tres capitales vascas, la más soberanista, concluyó con un sonoro fracaso de precipitación. En San Sebastián sólo el 13% de los mayores de 16 años llamados a participar en la consulta organizada por la plataforma Gure Esku Dago (Está en nuestra mano) decidió secundar la llamada y depositar su voto.

Donostia no era la única que ayer celebró esta consulta, junto a ella otros cuatro municipios; Irún, Balmaseda, Zalla y Alonsotegi -estos tres últimos en Vizcaya- también habían llamado a sus vecinos a participar y de igual modo, la respuesta fue muy discreta. En el conjunto de localidades el índice de participación rondó el 12,4%. Un resultado que sin embargo sus promotores en ningún caso consideran como un fracaso. Hoy el portavoz de Gure Esku Dago, Angel Oiarbide se ha mostrado satisfecho del desenlace de la cita al considerar que más allá del porcentaje de participación su valor radica en que ha contribuido a 2socializar» el debate en torno al derecho a decidir.

Los resultados obtenidos ayer están muy por detrás de los logrados en otros municipios, donde en el mejor de los casos la participación alcanzó el 25% o 30%. Ayer el peor comportamiento se registró en Irún con un participación del 9%.

Caída del deseo soberanista

Los convocantes restaron importancia a la participación y recordaron que la movilización en este tipo de actos es más compleja al tratarse de convocatorias sin ningún valor más allá del reivindicativo. Gure Esku Dago lleva cinco años realizando consultas en clave soberanista en numerosos municipios vascos y en los que han participado un total de 228.000 personas. En cada una de ellas lo hace con un tipo de pregunta diferenciada. En el caso de San Sebastián los ciudadanos debían pronunciarse sobre su deseo de que «la ciudadanía vasca decida su futuro por sí misma y libremente».

La de ayer era de las pruebas más relevantes en la reivindicación de la plataforma. San Sebastián ha sido la primera de las tres capitales en las que se ha celebrado la consulta. En la capital guipuzcoana la izquierda abertzale, principal promotora de la iniciativa, logró en las pasadas elecciones el 20% de los votos, muy por encima del porcentaje de participación registrado ayer. En la consulta también participaron algunos representantes del PNV, como su presidente en Guipúzcoa, Joseba Egibar o el diputado general del territorio, Markel Olano. La semana pasada Gure Esku Dago organizó un acto en el Kursaal de San Sebastián que sirvió de antesala a la convocatoria de este domingo. En él intervino el president, Quim Torra, quien defendió no sólo la celebración de la consulta, similar a las llevadas en Cataluña, sino que instó a los ciudadanos a participar en ella.

Como en todas las anteriores, la ciudadanía que ha participado en las mismas se ha posicionado de modo caso absoluto en favor de poder decidir su futuro. La plataforma en favor del derecho a decidir no ha logrado implicar de modo mayoritario a la sociedad vasca en sus reclamaciones. Las demandas en clave soberanista se han ido debilitando en la sociedad vasca en los últimos años, en especial tras la desaparición de ETA. Así, el deseo de independencia logró tocar suelo con un 19% de apoyo hace ahora un año.

Precisamente hoy el PP vasco ha cuestionado el apoyo que desde el PNV se ha dado a esta consulta y que sitúan dentro de la estrategia de acercamiento de la formación de Andoni Ortuzar con EH Bildu. Esta mañana el portavoz del PP ha señalado que el resultado de la consulta supone «el fracaso de la independencia y la autodeterminación» que defienden PNV y Bildu: «Y si ese fracaso está en la calle es incomprensible la postura del PNV» de defender la autodeterminación en el Parlamento», ha señalado Damborenea. «No es sólo el fracaso del referéndum, sino de acuerdo entre PNV y EH Bildu en la ponencia de autogobierno».