Todo depende del plano. Y de la intención. La primera imagen había suscitado el reproche, la segunda, ha demostrado que era injustificado. La polémica en torno a si llevaba puesto o no el cinturón de seguridad y que poco después de su comparecencia ante el Tribunal Supremo ha avivado las redes sociales ha quedado finalmente zanjada. La Asociación Pro Guardia Civil había denunciado que el lehendakari Iñigo Urkullu no llevaba puesto el cinturón de seguridad en una imagen que él mismo subió ayer a las redes sociales.

En ella se le ve observando con detenimiento una pantalla junto a un archivador voluminoso en cuyo lomo se puede leer “Cataluña 2017. Seguimiento de la situación”. La imagen, capturada mientras Urkullu viajaba en su coche oficial camino de Madrid para declarar hoy ante el Tribunal Supremo en el juicio por el procés no permitía ver con claridad si lo llevaba o no. Aparentemente no parecía que lo llevara lo que hizo que la Guardia civil le reprochara con ironía, “si lo ve una patrulla”, le recuerdan, “lo va a parar y denunciar, tenemos la manía de salvar vidas”. El mensaje al lehendakari concluye recordándole que en el Cuerpo “nos gusta proteger hasta a los que no nos pueden ni ver”.

 

Sin embargo, a media mañana el propio Urkullu ha subido una nueva imagen de su viaje y en la que se observa con claridad que llevaba puesto el cinturón de seguridad. El lehendakari ha afirmado que “agradece” el interés de la asociación de la Guardia Civil “por si llevaba o no puesto el cinturón de seguridad”. Añade que sí lo llevaba y concluye invitando “a todos los ciudadanos y ciudadanas a que lo usen sin excepción”.