La clase política vasca despide hoy a quien fuera presidente del PNV durante 21 años, Xabier Arzalluz, quien falleció en Bilbao a los 86 años de edad. El carismático y polémico líder del nacionalismo vasco ha sido reconocido por todas las sensibilidades políticas por su innegable peso en la historia política vasca y española, si bien lo han hecho con notables matices.

Sin duda una de las declaraciones más llamativas la ha hecho el secretario general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, quien se ha referido a Arzalluz como “uno de los nuestros” a pesar «de las diferencias». El líder de la izquierda abertzale ha recordado, en declaraciones a Radio Euskadi, cómo tras la muerte del que fuera uno de los ideólogos de ETA, ‘Argala’, y el posterior minuto de silencio llevado a cabo en San Mamés, Arzalluz aseguró que “al fin y al cabo era uno de los nuestros”.

 

Hasta el tanatorio también se ha acercado una delegación de la izquierda abertzale  compuesta por el histórico miembro de ETA e interlocutor en varias negociaciones con el Gobierno español, Antxón Etxebeste, el miembro de HB, Rufino Etxebarria, el ex lider de LAB, Rafael Díaz Usabiaga y el presidente de Sortu, Arkaitz Rodríguez. Otro histórico miembro de la izquierda abertzale, Tasio Erkizia, que también se ha acercado a despedir a Arzalluz, ha alabado su figura fundamentalmente por la evolución ideológica que materializó en la última etapa al acercarse a las posiciones más soberanistas que el PNV de Urkullu habría dejado atrás.

A la salida el líder de Sortu, Arkaitz Rodríguez, ha destacado que pese a las «diferencias con Xabier y con el PNV», deben reconocer el «ascendiente» y el «gran liderazgo» de Arzalluz por «la profunda huella que ha dejado en el devenir de este pueblo».

Para esta tarde está anunciada la visita de Otegi al tanatorio de Begoña, en Bilbao, donde reposa el cuerpo de Arzalluz y al que se han acercado ya significados dirigentes políticos, como el ex lehendakari Juan José Ibarretxe o quien fuera abogado de Herri Batasuna, y posteriormente más afín al PNV, Txema Montero. Hasta el tanatorio también se ha acercado el alcalde de Bilbao, Juan María Aburto.

 

También ha acudido la cúpula del PNV  con su presidente, Andoni Ortuzar, a la cabeza, así como los componentes del Grupo Vasco en el Congreso, con Aitor Esteban al frente. A la salida Ortuzar ha asegurado que Arzalluz fue «un grande de la política» y «un modelo» que el PNV «piensa seguir». Ha afirmado que fue «un referente» que lo dio todo «por la patria que quería» y sin que el partido no se entendería.

Mañana el PNV celebrará una asamblea extraordinaria en la que está previsto rendirle tributo. La formación ha suspendido los actos de carnaval en los que su presidente solía disfrazarse. Para mañana por la tarde está programado el funeral que se celebrará en la localidad natal de Arzalluz, Azkoitia, donde nació en 1932. En la sede del partido la ikurriña ondea a media asta desde ayer y se ha instalado un libro de condolencias a la entrada de Sabin Etxea.

Desde el PSE han confirmado la presencia de su secretaria general, Idoia Mendia. Hasta el tanatorio también se ha acercado el presidente de los socialistas vascos, Jesús Eguiguren.

A través de las redes, la hija de Arzalluz, Miren Arzalluz, ha recordado a su padre con una imagen de él y el lema en euskera «al pueblo le dió la vida, a nosotros el corazón, siempre con nosotros».