Vox ya ha puesto en marcha la maquinaria para financiar su campaña de cara a las elecciones generales del próximo 28 de abril. El partido de Santiago Abascal se marca un objetivo de un millón de euros y para ello ha puesto en marcha una campaña de crowdfounding con la que la formación derechista ha conseguido más de 100.000 euros en sus primeras 48 horas de actividad.

El mecanismo de donación está activo desde la noche del viernes, aunque fue a mediodía del domingo cuando el partido le comenzó a dar publicidad a través de sus redes sociales. Para entonces Vox ya había conseguido unos 60.000 euros y ocho horas después superaba los 100.000. Este lunes, pasadas las seis de la tarde, ya estaba por encima de 200.000.

La página a través de la que se recogen las donaciones está acompañada de un mensaje de Santiago Abascal en el que asegura que el partido necesita “recaudar un millón de euros para poder llegar a cada lugar de España” durante la campaña de las generales.

“Sé que te estoy pidiendo demasiado. Y casi me da vergüenza tener que pedirte este esfuerzo. Pero a diferencia de los demás partidos no recibimos subvenciones de ningún tipo”, escribe el presidente de la formación. No obstante, esto no es exactamente cierto. Aunque el partido no tiene aún representación a nivel nacional, el resultado de las pasadas elecciones andaluzas sí le reportó a sus arcas una subvención de 613.575 euros.

Vox no es el primer partido que recurre a este tipo de acciones para financiar sus campañas electorales. Sin ir más lejos, Podemos aseguró en las autonómicas de Cataluña en 2017 que 300.000 de los 395.000 euros presupuestados del 21-D habían procedido de esta vía. También recaudó con este método 100.000 euros en 24 horas para las andaluzas de 2015, y empleó el mismo sistema en otras regiones como Aragón.

También Vox ha empleado el crowdfunding previamente. Lo hizo con éxito el pasado 12 de octubre, cuando tardó sólo 71 minutos en recaudar a través de particulares los 12.000 euros necesarios para seguir adelante con la querella contra Pedro Sánchez por un supuesto fraude en su tesis doctoral.

Lo cierto, no obstante, es que Vox vive una buena situación económica. El partido perdió 60.000 euros anuales de media durante sus primeros dos años, cuando recibió financiación de la oposición iraní con Alejo Vidal Quadras al frente, y desde entonces sus resultados han ido saneándose progresivamente hasta el estallido de 2018. Impulsado por la visibilidad del partido en la causa contra el procés y en el posterior éxito electoral en Andalucía, el partido cerró sus cuentas anuales con un beneficio de 1.035.229 euros.