El partido político Vox aspira a conseguir representación parlamentaria por primera vez desde su creación en el año 2014. La formación concurre con su presidente Santiago Abascal como candidato a las elecciones generales de 2019, donde defienden un programa abiertamente de derecha «sin complejos», resumido en estas diez medidas:

  • Suspensión de la autonomía de Cataluña hasta que se resuelve definitivamente el desafío independentista. Entre otras medidas, Vox propone en su programa electoral la disolución inmediata de los Mossos d’Esquadra y la devolución de competencias clave en materia de Educación, Justicia o Sanidad, así como el cierre de TV3.
  • Adiós al Estado de las Autonomías. El objetivo final del programa electoral de Vox no es otro que acabar con el actual Estado Autonómico y transformarlo en un «Estado de Derecho unitario que promueva la igualdad y la solidaridad en vez de los privilegios y la división», para lo cual sería necesaria una masiva reforma constitucional que tendría que ser aprobada en referéndum por la ciudadanía.
  • Elecciones sin circunscripciones. Relacionado con esto, el partido de Santiago Abascal también propone la reforma de la actual Ley Electoral y el sistema de circunscripciones, que favorece a los partidos nacionalistas y penaliza a los partidos nacionales que no queden primero o segundo en la mayoría de provincias. En su lugar, defiende una circunscripción única como en las elecciones europeas.
  • Deportación de inmigrantes que delincan. El programa de Vox es, con diferencia, el más duro en materia de inmigración. La formación de Santiago Abascal propugna la deportación de todos los inmigrantes ilegales, así como la imposibilidad de que accedan a la nacionalidad con el tiempo. En cuanto a los inmigrantes legales, defiende su expulsión de España en caso de reincidencia delictiva o de la comisión de un delito grave.
  • Derogación de la ley de violencia de género. Es otra de las medidas estrella del partido, aunque ni PP ni Ciudadanos la aceptaron en Andalucía. Vox propone derogar la actual Ley de Violencia de Género y sustituirla por una Ley de Violencia Intrafamiliar. También dejar sin financiación los «chiringuitos feministas radicales» y entrar a fondo en la cuantificación y combate de las denuncias falsas.
  • 100 euros mensuales por hijo y aborto de pago. Vox defiende sacar de la sanidad pública operaciones como el aborto, bajo el paraguas del fomento de la natalidad. Como complemento, proponen una asignación vía Presupuestos de 100 euros mensuales por cada hijo a cargo, que crecería a partir del tercer hijo y se actualizaría anualmente.
  • Tasa fija y políticas de autónomos. En materia fiscal, Vox propone una tarifa única del 20%, de la que quedarían excluidos los que tengan ingresos por debajo de 12.000 euros. También los que cobren más de 60.000, que pagarían un 30%. Respecto a los autónomos, el partido de Santiago Abascal propone una cuota de cero euros si los ingresos no llegan al Salario Mínimo Interprofesional y, a partir de ahí, una cuota progresiva desde los 50 euros en función de los ingresos.
  • Mano dura con los okupasVox dedica un punto de su programa electoral a prometer mano dura contra las ocupaciones. Defiende que los españoles «podrán hacer uso de la fuerza proporcional para defender su hogar» y para ello «se ampliará el concepto de legítima defensa». Respecto a esto, plantea  «tipificar la ocupación de viviendas como delito contra la propiedad privada» y una «reforma legislativa para que los okupas sean expulsados en cuestión de horas de las viviendas donde han entrado».
  • Toros y caza. Abascal defiende impulsar una ley de protección de la tauromaquia como patrimonio cultural español y proteger la caza «como actividad necesaria y tradicional del mundo rural». En este sentido, propone eliminar las licencias autonómicas y promocionar una licencia única a nivel nacional.
  • PIN parental. En materia educativa, Vox sugiere la implantación de un PIN parental que los padres usen para dar autorización expresa a sus hijos para participar en «cualquier actividad con contenidos de valores éticos, sociales, cívicos morales o sexuales». En materia educativa, también pretende blindar el «derecho a ser educado en español en todo el territorio nacional» y la libertad absoluta de los padres para elegir escuelas públicas, privadas o concertadas.