Nació en los campos de refugiados del Sáhara, se quedó en España por una operación arriesgada que le salvó la vida, ganó todo lo que se podía ganar como atleta en categorías inferiores, acampó frente a un ayuntamiento madrileño porque su club no le pagaba; también sufrió agresiones grabadas en directo, algún episodio racista y últimamente le tira la política: tanto, que Mohamed Elbendir (Esmara, 1988), magrebí espigado y con labia, ha decidido dar un paso y presentarse en las primarias de Más Madrid contra Manuela Carmena e Íñigo Errejón. «He estado con Errejón en un par de mítines. No creo que él sepa quién soy. Quiero estar en segunda línea».

Llegó a España con ocho años en 1997 a un pueblo del alfoz de Valladolid con el plan de acogida Vacaciones En Paz. Solo estaría dos meses (julio y agosto), como la mayoría de sus compatriotas. «Justo antes de venir me habían hecho un chequeo en el ambulatorio precario de los campos porque me dolía un testículo, tenía un bulto. Me hicieron una prescripción para que, cuando llegase a España, me lo mirasen cuanto antes. Fui al Hospital Clínico y me dijeron que me tenían que operar con algo de riesgo. Si me llego a volver al Sáhara, no sé si estaría aquí». En el hospital le indicaron que tenía que quedarse seis meses y seguir revisiones. Así arranca su historia en la península.

De crío le operaron de riesgo. «Si me vuelvo al Sáhara, no estaría aquí»

Su familia biológica se pone de acuerdo con la de acogida. «En el Sáhara se habla español. Además, mis tíos estudiaron medicina en Cuba. Cuba [que envía doctores a los campos] tiene la mejor medicina del mundo en materia de prevención», recalca. Entre 1997 y 2005, cuando ya es una promesa deportiva, tiene que recibir una autorización firmada en Argelia por su madre, que reside en Nuakchot (Mauritania).

«Al principio era un paquete», bromea. En 2003 estando en categorías menores empieza a despuntar: queda primero el Campeonato de España de Campo a Través, de 3.000 metros lisos en pista cubierta… se impone a todos los de su edad pero no es campeón nacional porque no tiene la nacionalidad. Crece deportivamente junto al mediofondista profesional Álvaro Rodríguez, también vallisoletano. Su entrenador es Elías Reguero, cuyo hijo Uriel entrena actualmente al berciano Saúl Ordóñez, plusmarquista de 800 metros lisos.

Cuando arrasaba en juveniles en atletismo, Mauritania le dice que tiene un año menos

En 2005 cambia la cosa. Para empezar, se descubre que no había nacido en 1987 sino en 1988 porque el Gobierno de Mauritania había expedido la fecha por error. Es decir: si Elbendir ya ganaba a sus rivales, de repente se descubre que tiene un año menos y que tiene que competir con los de su categoría. Se queda sin rivales. «Y sin gente para entrenar a mi nivel, y lo digo modestamente», señala. En julio de ese año, el eterno presidente de la Real Federación de Atletismo José María Odriozola (cuyo mandato en la RFEA estuvo marcado por la mancha del dopaje) decide que este prodigio saharaui de 15 años tiene que representar a la rojigualda. Odriozola solicita la tramitación al ex secretario de Estado para el deporte Jaime Lissavetzky; y poco después el Rey firma un Real Decreto por el cual se le concede la doble nacionalidad. «Y fue una pena porque en julio de 2005 había un Campeonato de Europa Junior de 5.000 metros y yo iba con la mejor marca. Pero aún no era español».

En 2007 se proclama subcampeón de Europa juvenil de 5.000 ml. En 2009 campeón sub 23. Y ese año toma una decisión que, si al principio fue satisfactoria, luego torcerá su vida: becado por la Federación, se va a Madrid a vivir y entrenar en la Residencia Joaquín Blume con el grupo de Antonio Serrano. Inicialmente disfruta rodando con Juan Carlos Higuero por la Casa de Campo y obtiene notables éxitos. Ficha por el Club Deportivo Alcobendas, firma un contrato con Nike. Pero en 2010 todo da un vuelco. «2010 fue complicado por las lesiones, y aún así gané los campeonatos de España de cross, de 3.000 en pista cubierta, de 10.000 al aire libre… y Odriozola tras el verano me manda cambiar de entrenador. Le dije que no quería cambiar, pero me condicionó estar con Manuel Pascua a mantener la beca».

En septiembre de 2010 pasa a entrenar con Pascua. En diciembre, Pascua es detenido por dopaje

Empieza con Pascua el 28 de septiembre de ese año y mes y medio después, en diciembre, estalla la bomba: la Operación Galgo deja ocho detenidos, entre ellos Marta Domínguez, el polémico doctor Eufemiano Fuentes, el vallista César Pérez, el reincidente dopado Alberto García… y Manuel Pascua, que reconocerá después que todos sus atletas se doparon (delatando a figuras como Reyes Estévez) aunque excluye a Elbendir. El hispano-saharaui da la cara y sale en los medios en pleno escándalo de transfusiones sanguíneas. Y se pone a entrenar con Luis Miguel Landa.

Poco le dura la tranquilidad a Mohamed Elbendir: en 2012 denuncia que el Club Deportivo Alcobendas le debe 7.700 euros desde 2008. En junio se harta y acampa frente al ayuntamiento durante dos meses y medio. El presidente del club, Francisco Barroso, responde por esas fechas a El País, aunque reconoce con el atleta una deuda menor: «No vamos a darle más publicidad, y por eso hemos puesto en marcha a nuestro gabinete jurídico para que presente una demanda injurias y difamación [nunca hubo demanda]. No es cierto lo que dice, y suponemos que hay un trasfondo diferente. Creemos que pueda haber algo detrás relacionado con el Ayuntamiento. Seguro que es una víctima», especula. Otros atletas denuncian que tampoco han cobrado del Alcobendas.

Y empieza un declive que no es tanto deportivo como social. Denunció insultos de un asesor del PP de Alcobendas, que le llamó «moro de mierda». Ganó el juicio en el Juzgado de Primera Instrucción, pero el condenado de Nuevas Generaciones fue posteriormente absuelto por la Audiencia Provincial de Madrid en 2013.

Acampó frente al Ayuntamiento de Alcobendas dos meses porque el club local no le pagaba

Pero el momento más tenso llega un año después de la acampada, en julio de 2013. Persistente, acude con As.tv al Campeonato de España al aire libre, precisamente en Alcobendas. Su intención: abordar a su representante Miguel Ángel Mostaza y a Barroso, presidente del club. Entonces se produce una situación esperpéntica: Barroso responde de muy malos modos tomando una cerveza, pero se larga de la cámara; sin embargo, Mostaza, que le pide que se vaya a «mendigar a otra parte», rompe la cámara del As mientras otras tres personas agreden a Elbendir. Todo queda grabado aquí.

«Nuestro deporte es de valores», destaca Elbendir. «Yo nunca he sufrido ningún comentario racista por parte de otros atletas». Hay empero una serie de personas que han medrado en los despachos de la Federación: Mostaza (que fue mánager de un dopado de manual como Alemayehu Bezabeh), Odriozola (que aupó a Marta Domínguez a la Vicepresidencia de la Federación), Gerardo García Alagüero, que preside el atletismo castellano-leonés desde tiempos inmemoriales… Todos empezaron en los 80 y 90, cuando Eufemiano Fuentes era el médico de la selección que volvió llena de medallas de Barcelona 92. La mayoría sigue en su puesto, excepto Odriozola, reemplazado por el renovador Raúl Chapado.

«Podemos no tiene proyecto de país»

Descreído y desanimado, en 2014 decide colgar las zapatillas. Aún tiene que terminar la carrera de Periodismo. Trabaja con ayuntamientos, promueve el atletismo, impulsa escuelas… Elbendir también ayuda al arandino Higuero a organizar carreras. Reside a caballo entre Madrid y Valladolid. Y se prueba en la política: «He votado a Podemos desde que nació. En mi pueblo me llevo bien con PP y PSOE, pero es que en los pueblos las siglas no importan. ¿Si soy de izquierdas? No me defino ni de izquierdas ni de derechas, sino progresista, luchar por la gente más desfavorecida, la educación pública, el progreso en función de la valía de cada uno y no de su origen».

Su ex mánager rompe una cámara de As.tv en 2013 y a Elbendir lo agreden

Pero últimamente carga contra Podemos. «Creo que la izquierda tiene mucha responsabilidad en lo que ocurre en Cataluña al no tener un proyecto de país. Es lo que le achaco a Podemos. La izquierda ha permitido que la derecha se adueñe de los símbolos y la bandera. ¿Por qué la izquierda no puede defender la unidad? Se supone que somos un estado plurinacional, pero llevar eso a la práctica… Hay que dar cabida para que quepa todo. He estado en País Vasco muchas veces y son gente maravillosa, hasta los de la izquierda abertzale. Parte de mi familia de acogida es gente de derechas de Valladolid. Pero la izquierda tiene que luchar por la igualdad de la gente sin importar las autonomías. Y por el mismo sistema de financiación».

«Tengo mis dudas sobre a quién votar el 28-A», confiesa. «Estoy en un 96% de abstenerme. Nunca lo he hecho. Estoy muy decepcionado con Podemos». Prefiere a Errejón que a Pablo Iglesias. «Lo del chalé de Galapagar es una bobada porque uno en su vida hace lo que quiera. Lo que ocurre es que si tú llegas a la política diciendo una serie de cosas y te compras ese chalé diciendo que representas a la gente, pues…». Y se despide con palabras de cariño hacia su familia de acogida (el padre falleció en 2007): «Soy lo que soy gracias a ellos».