«No hemos tenido una instrucción justa y eso influirá en la justicia del veredicto». El líder de ERC y principal acusado en el juicio del procés, Oriol Junqueras, ha roto de nuevo el silencio impuesto por la prisión preventiva con una carta en la que reivindica una vez más la celebración del referéndum del 1-O y cuestiona el proceso judicial que se sigue en el Tribunal Supremo. «No hay rastro de la violencia que se nos atribuye», asegura Junqueras, quien argumenta que están tan comprometidos con la «futura república» como con la convivencia.

En el texto, publicado en la nueva edición del libro Hasta que seamos libres de Sergi Sol -ex jefe de gabinete de Junqueras- asegura que seguirán adelante «convencidos de que este juicio contra el 1-O, contra la esperanza y la ilusión, contra las urnas y la democracia, fortalecerá el movimiento republicano».

En este contexto, Junqueras se desmarca de Quim Torra, quien ha advertido que una sentencia condenatoria debe provocar una respuesta de rechazo en Cataluña, y asegura que, pese a todo, «seguiremos con la mano extendida a los demócratas, con independencia de como acabe este juicio». Afirma que seguirán defendiendo sus objetivos,  «que los catalanes decidan qué debe ser Cataluña» y lamenta la «muy baja calidad de una democracia que no duda en pisotear los derechos más fundamentales de la ciudadanía».

Amor a España

Junqueras insiste además en proclamar su amor a España, «hecho que enfureció a los que insisten en llamarnos golpistas, además de recibir todo tipo de descalificaciones». Y advierte en este sentido que «tanto odio no traerá nada saludable, dibuja un nacionalismo excluyente que, lejos de cohesionar a la sociedad, la crispa y disgrega». Algunos, concluye «aman tanto a España que parecen exprimirla».

El líder republicano repite que «quiero a España y esto es compatible con querer la república catalana; nunca lo he vivido como una contradicción», añade para referirse a sus abuelos de origen andaluz y extremeño.

A las puertas de la primera campaña electoral, en la que el líder republicano será cabeza de cartel de ERC, Junqueras reclama de nuevo vías de diálogo, asegura que siempre ha buscado un referéndum pactado y lamenta que la justicia «ha inventado una violencia inexistente para justificar la acusación de rebelión». Es el pistoletazo de salida de la particular campaña de Junqueras desde la prisión de Soto del Real, donde el lunes recibirá la visita del conseller de Exteriores, Alfred Bosch, y la cabeza de lista a las europeas y compañera de Raül Romeva, Diana Riba, acompañados por el ex candidato socialista a la presidencia de Francia Benoit Hamon.

La visita de Hamon llegan en un momento especialmente delicado de la relación con Francia por la carta firmada por 41 senadores franceses en defensa de los líderes independentistas procesados por el referéndum del 1-O. Una misiva que obligó al Gobierno a exigir explicaciones y al ejecutivo de Emmanuel Macron ha reiterar su pleno apoyo a la integridad territorial de España.