Carles Puigdemont y la guardia pretoriana que en su nombre se ha hecho con las riendas del espacio post convergente han hecho lo imposible porque no se les identifique como los herederos de Jordi Pujol y el partido del «peix al cove«. Se ha convertido en una auténtica obsesión para ellos. Y, sin embargo, el agravio será el eje de la campaña de JxCat a las elecciones generales del 28-A. Victimismo al más puro estilo Pujol para convencer a los votantes de por qué deben seguir reclamando la república y confiando en el partido de Puigdemont. Pero sobre todo para mantener ese nivel de indignación que el 21-D dio la victoria al ex presidente respecto a Esquerra, y que ahora se centra en un juicio en el que el protagonista es su rival, Oriol Junqueras.

Laura Borràs, cabeza de lista oficiosa con Jordi Sánchez en prisión, dedicó el viernes media hora a desgranar los «agravios» del «Estado Español» con Cataluña y sus habitantes. Agravios políticos, económicos y sociales que a su juicio hacen imprescindible la independencia si Cataluña quiere mantener su estado de bienestar y seguir siendo una pujante locomotora económica. «Debemos hacer efectiva la independencia» argumentó la candidata, porque España «es un estado centralista, homogéneo y represor con la voluntad de Cataluña», cuyo autogobierno ha sido «intervenido por el Estado como un corsé que no permite que se desarrolle».

A partir de aquí, JxCat recupera los argumentos oídos desde que Artur Mas se subió en 2012 al carro de la independencia para justificar su voluntad de salida de España. Empezando, por supuesto, por la sentencia del Tribunal Constitucional que anuló varios artículos del Estatut de 2006, y que según los independentistas supone una «ruptura unilateral» del pacto constitucional de 1978. «Desde entonces hemos ido entendiendo el mensaje, en vez de buscar el encaje en España, hay que trabajar por un estado propio», aseveró Borràs. Porque a su juicio, la voluntad de todos los gobiernos españoles, fueran del PP o del PSOE, ha sido siempre «engañar a los catalanes».

Todos los gobiernos españoles, fueran del PP o del PSOE, han querido engañar a los catalanes» aseguran en JxCat

«Tenemos que reivindicar la realidad y la realidad es que los agravios son muy graves» advierte la número tres de la candidatura, Miriam Nogueras, que amenaza con repetir esta letanía «en todos los pueblos y ciudades a los que vayamos» durante la campaña. «Lo decimos nosotros y lo hacemos apoyados por voces internacionales que lo avalan» asegura la neoconvergente.

Aunque su primer aval no son otros que los policías y guardias civiles destinados en Cataluña, que piden complementos salariales porque en esta comunidad el coste de la vida es más caro que en otros puntos de España. Argumento que viene al pelo para reclamar un Sueldo Mínimo Interprofesional (SMI) superior para Cataluña, de 1.100 euros brutos según recoge su programa electoral. «Sin que sirva de precedente» advierte Borràs entre risas, «estamos de acuerdo con las reivindicaciones de los policías y guardias civiles, porque la idea de equidad debe tener en cuenta coste de la vida».

El agravio económico

El déficit fiscal es otro de los argumentos, imprescindible, que formará parte del guion preparado por JxCat para la campaña. Sin olvidar la lista de infraestructuras reclamadas reiteradamente en los últimos años, obviando la crisis o las inversiones ejecutadas y comprometidas. Cercanías, Corredor Mediterráneo, ampliación de la A-2 en Girona o variante de Vallirana serán hitos repetidos dia a día para dejar claros «los engaños constantes con Felipe González, Zapatero, Sánchez, Aznar o Rajoy» ejemplos todos ellos de un constante «engaño a todos los ciudadanos catalanes».

«No queremos que sigan poniendo obstáculos al crecimiento de Catlauña y no permitiremos que se mantenga el engaño con la coartada del miedo a la derecha», añade Borràs para intentar desmontar uno de los grandes argumentos de PSC y Podemos en esta campaña: el temor a un Gobierno integrado por PP y Cs, con el apoyo de Vox, que cierre la puerta definitivamente a las reivindicaciones del nacionalismo catalán.

La lista de agravios sigue. «España es el país más centralista del mundo» aseguran, remitiéndose al modelo de Aena, que centraliza la gestión de todos los aeropuertos españoles. «Somos el único país con un sistema centralista en aeropuertos en el que sólo cinco de los 45 aeropuertos son rentables y financian a los otros», advierte Nogueras. Un modelo prohibido por la Unión Europea, lamentan, que España mantiene en una postura «perversa» porque  «sino se les desmonta el chiringuito».