La ceremonia de entrega de las Creus de Sant Jordi ha terminado este jueves con gritos de «libertad» y «presos políticos» en presencia de la estrella del Fútbol Club Barcelona, Leo Messi, uno de los galardonados con la distinción que concede el Govern de Cataluña a distintas personalidades. El futbolista del Barcelona se ha negado a aplaudir los cánticos mientras sí lo hacían otros galardonados.

Tras el discurso que ponía fin al acto del presidente de la Generalitat, Quim Torra, el público ha estallado en aplausos y clamores de «libertad presos políticos», a los que ha asistido en silencio el futbolista blaugrana.

El presidente catalán ha enviado un «abrazo fraternal» a los políticos independentistas en Europa y a los encarcelados por el ‘procés’ y ha abogado por «ir más lejos», a la vez que ha instado a los catalanes a «exigirse más» como pueblo.

En esta edición de los galardones, que el Govern entrega desde 1981 a quienes han prestado servicios a Cataluña, han sido premiadas 28 personalidades y 15 entidades, entre ellas el propio Messi, la corredora Núria Picas, los expresidents del Parlament Ernest Benach y Joan Rigol, el presidente de Pimec, Josep González, o los miembros de La Trinca.

Tras el discurso que ponía fin al acto de las Creus de Sant Jordi, el público estalló en aplausos y gritos de «libertad presos políticos»

Messi, ha recibido el premio por los valores de «humildad y honestidad» que encarna y por su aportación al futuro mayor centro de oncología pediátrica de Europa, informa Efe.

Messi ha sido distinguido por su reconocimiento como «el mejor futbolista de todos los tiempos» y por representar valores como «la humildad, la honestidad, el aprendizaje, la creatividad, el sentido de equipo y el respeto», así como por su donación al Hospital San Juan de Dios para la construcción del Pediatric Cancer Center.

El jugador argentino es el segundo futbolista en ser galardonado con este premio, después del fallecido Johan Cruyff, a quien el Govern condecoró en 2006, así como la quinta personalidad ligada al Barça en conseguirlo tras la distinción del propio club en 1992, del expresidente Agustí Montal en 2004 y de la Agrupació Barça Jugadors en 2003.