Asuntos Internos de Mossos d’Esquadra ha expedientado al agente que denunció a un mecánico de Reus (Tarragona) por negarse a reparar el coche a un policía nacional tras el 1-O, según ha informado el sindicato Csif, al que está afiliado el agente.

En un comunicado, el sindicato ha indicado que Asuntos Internos ha suspendido de sueldo y empleo durante un mes a este agente que denunció al mecánico por presunto delito de odio que, posteriormente, el Juzgado de Instrucción 3 de Reus (Tarragona) archivó.

El mecánico presentó un escrito acusatorio ante Asuntos Internos de Mossos por supuesto comportamiento irregular fuera de servicio, por lo que el agente tuvo que comparecer, y se inició el expediente por «atentar contra la imagen del cuerpo, y contra el prestigio y consideración de la Generalitat», según Csif.

No es el primer agente que resulta expedientado y suspendido por actuaciones similares. También lo fue el antidisturbios que se hizo célebre durante una protesta independentista en la que se dirigió a un manifestante con la frase: «Qué República ni qué cojones. La República no existe, idiota«.