Las elecciones municipales en León dejaron un escenario fragmentado en el que la única opción de gobierno parecía pasar por un acuerdo del bloque conservador que mantuviera la alcaldía en manos del PP (9 concejales), con el apoyo de Ciudadanos (4) y Vox (2). 15 escaños suficientes para tumbar a la suma de PSOE (9), Unión del Pueblo Leonés (2) y Podemos-Equo (1).

Sin embargo, el PSOE ha denunciado ante la Junta Electoral un error en la transmisión de los datos del recuento de, al menos, 12 mesas, que habrían supuesto la pérdida de 1.500 votos al Partido Socialista. Y todos habrían ido a Vox. El error habría consistido en que en esas 12 mesas se habrían ‘traspapelado’ los datos de ambos partidos, y se adjudicaron 1.500 votos a Vox y 300 votos al PSOE cuando las cifras reales son las contrarias.

El PSOE detectó el presunto error al comprobar que en un gran número de mesas había vencido Vox, cuando el partido ultraconservador se quedó en un 6,7% del voto a nivel municipal. Los datos deberán cotejarse ahora, pero de comprobarse el error supondría grandes cambios en el escenario consistorial.

Para empezar, la pérdida de 1.200 votos dejaría a Vox en 3.100 papeletas, insuficientes para alcanzar el umbral mínimo del 5% y, por tanto, sin representación. Sus dos escaños, además, cambiarían de bloque. El PSOE pasaría a tener 10 concejales y UPL 3, por lo que se posibilitaría el potencial acuerdo entre PSOE (10), UPL (3) y Podemos-Equo (1). El PSOE también podría pactar con Ciudadanos, toda vez que se ha abierto la puerta a que eso suceda también a nivel autonómico.

Todos los partidos han pedido «cautela» antes de conocer la resolución de la Junta Electoral, que podría hacer al Partido Popular perder una alcaldía que conservaba desde 2011, primero en manos de Emilio Gutiérrez y después de Antonio Silván.