El ya ex presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla y líder del PP, Juan José Imbroda, ha tachado a su sucesor en el cargo, Eduardo de Castro (Cs), de «traidor» y «sin vergüenza» por no haber respetado el acuerdo nacional entre el PP y Cs para que el propio Imbroda siguiera de presidente, al pertenecer a la fuerza más votada en las elecciones municipales y autonómicas del pasado 26 de mayo.

En declaraciones a los periodistas, Juan José Imbroda también ha avanzado que dejará el acta de diputado autonómica en la próxima sesión plenaria, algo que dijo «tenía pensado hacer dentro de un año», pero tras lo sucedido este sábado, en el que Cs le ha arrebatado la Presidencia de la Ciudad tras pactar con PSOE y Coalición por Melilla (CPM), ha decidido «adelantar mi marcha».

Imbroda, en cualquier caso, ha avanzado que trabajará para preparar una moción de censura a Eduardo de Castro al entender que se ha convertido «en un tránsfuga» dado que no ha cumplido con lo que le había consignado Cs a nivel nacional y espera, por tanto, que el PSOE nacional apoye esa moción de censura, dado que «los estatutos de los socialistas impiden gobernar con tránsfugas».

Un ‘títere de Mustafa Aberchan’

El también presidente de los populares melillenses ha destacado que «el triunfador de hoy no es Melilla, es Mustafa Aberchan», el presidente del principal partido de la oposición CPM, clave para sumar los 13 votos necesarios para hacer a De Castro presidente de la Ciudad con sus ocho parlamentarios, junto con los cuatro del PSOE y uno de Cs.

Imbroda ha acusado a Eduardo de Castro de ser «un títere» del dirigente cepemista y le reprocha que «le haya entregado el Gobierno de Melilla a Mustafa Aberchán», un partido que considera «cuasi religioso», algo con lo que cree que no estarán de acuerdo los melillenses que votaron a Cs.

Este planteamiento le ha llevado a referirse de nuevo a su sucesor como «un traidor sin escrúpulos que retuerce la democracia» al convertirse en presidente de la Ciudad con un solo diputado y siendo la fuerza menos votada de las cinco con representación de la Asamblea, frente a los diez escaños del PP, y «apoyándose en partidos como CPM».

De Castro, consciente de que puede estar fuera de Cs

El nuevo presidente de Melilla, Eduardo de Castro, ha admitido que Ciudadanos (Cs) podría actuar contra él por no haber seguido la instrucción de abstenerse para que gobernara la lista más votada en la Ciudad Autónoma, la encabezada por Juan José Imbroda del PP, aunque ha advertido que antes que los intereses del partido «están los principios de Eduardo de Castro».

En declaraciones a los periodistas, después que de que el PP le considere ya «un tránsfuga», Eduardo de Castro ha indicado que las instrucciones del partido eran «inviables» al sostener que el PP ya tenía firmado un pacto con Vox, lo que incumpliría una de las condiciones que había exigido para abstenerse, además de solicitar la renuncia al acta de diputado del hasta ahora presidente melillense Juan José Imbroda porque llevaba 19 años en el cargo.

De hecho, en un mensaje telefónico enviado a los afiliados de Cs en Melilla horas antes de iniciarse el pleno de la sesión de investidura de la Asamblea, el propio De Castro avanzaba que «no sé si seguiré siendo vuestro coordinador, ni siquiera sé si mi decisión me va a costar mi permanencia. Pero sé que los principios y los valores son los que tienen que prevalecer sobre cualquier consideración política o estrategia general».

Eduardo de Castro ha destacado que con su decisión ha demostrado que «el cambio es posible porque la política es el arte de lo posible», al conseguir la Presidencia de Melilla con un solo escaño sobre 25 tras obtener los apoyos de CPM (8) y PSOE (4) frente a los 12 votos obtenidos por Imbroda (PP 10 y Vox 2), y ha calificado esta jornada como «un día histórico para Melilla».

Asimismo, ha defendido el paso que ha dado de presentar su candidatura porque «Melilla atraviesa una situación límite, y ante situaciones límite hay que tomar decisiones difíciles». «Se abre una nueva etapa de diálogo, de consenso, de cercanía con el ciudadano», ha proseguido.

Sin embargo, ha admitido que «no ha sido difícil aceptar esta responsabilidad, y serán muchos los sacrificios personales y políticos que se van a hacer en las próximas semanas para que este proyecto salga adelante».

Independientemente de lo que decida la dirección nacional sobre su situación, la primera autoridad melillense ha asegurado que «pase lo que pase yo seguiré practicando la política de Cs», con políticas «de centro derecha» aunque comparta Ejecutivo con PSOE y CPM.

Uno de sus principales objetivos, ha avanzado, «será la lucha contra la corrupción y contra el clientelismo político», como ha repetido desde que entró en política que haría.

Por último, tras dejar claro él había informado a Cs a nivel nacional del paso que ha dado, ha destacado que «lo que es seguro es que el nuevo gobierno será de medidas, acuerdos, diálogo y consenso». «Se acabaron las mayorías absolutas en Melilla», ha concluido.