El Ayuntamiento de Madrid desactivará este miércoles los semáforos instalados por el gobierno municipal de Manuela Carmena en la entrada a la capital por la A-5. Una medida reclamada por parte de los vecinos del barrio colindante a la autopista para disminuir la contaminación acústica, pero que ha generado polémica y accidentes. En los 119 días que ha estado en vigor se han producido en este tramo 23 colisiones que han provocado 17 heridos leves y cinco heridos graves.

El Área de Medio Ambiente y Movilidad, que dirige el ex directivo de Metro Borja Carabante, ha informado de esta medida en una nota en la que subraya que la siniestralidad se ha multiplicado por ocho en los 1.300 metros afectados por lo semáforos, entre el punto kilométrico 7 y el 5,7, sentido entrada. Los polémico semáforos han provocado también innumerables atascos en la entrada a Madrid cada mañana, levantando las quejas de las principales ciudades del sur de Madrid, de donde proceden la gran mayoría de usuarios de la vía durante la mañana.

A partir del miércoles, los semáforos permanecerán constantemente en ámbar, por lo que no habrá que detenerse. Además se trabaja en medidas añadidas como la eliminación de parte de la línea continua del carril bus desde Padre Piquer y la calle Carlina, o la sustitución de señales de «ceda el paso» por señales de «Stop». El consistorio, tal y como en las últimas horas informó ABC, ya trabaja en el proyecto de soterramiento de este tramo.

Todos los percances producidos durante los cuatro meses de vigencia de los semáforos se tratan de colisiones por alcances, mayoritariamente en la zona previa a los semáforos con la Avenida de los Poblados. La eliminación de las señales semafóricas fue una promesa en campaña del actual alcalde, José Luis Martínez-Almeida.