El PSC y JxCat han cerrado un pacto para gobernar juntos la Diputación de Barcelona, cuya presidencia recaerá en los socialistas, que este sábado decidirán a su candidato en el consejo nacional de la formación, aunque todos los dedos señalan a la actual alcaldesa de Hospitalet, Núria Marín, que ha revalidado el cargo en la segunda ciudad más poblada de Cataluña con mayoría absoluta. La constitución del organismo, con un presupuesto de 1.000 millones de euros anuales que codician todos los ayuntamientos de la provincia, se votará el próximo jueves.

En el documento, ambas fuerzas destacan “la singularidad de la vida local” y recalcan que se centrarán en las políticas propias de esta administración, dejando de lado cuestiones de otra índole, en las que pueden tener posiciones diferenciadas, como es el caso del proceso soberanista. Con esta alianza, PSC y JxCat neutralizan a ERC, que era el otro aspirante a presidir la Diputación, puesto que en las elecciones municipales del pasado 26 de mayo empataron a 16 asientos con los socialistas.

Este pacto excluye a ERC de la presidencia de la institución, en la que los republicanos han empatado con el PSC con 16 diputados. Y confirma la ruptura del eje independentista en los pactos municipales, que han dejado al descubierto las relaciones cada vez más difíciles entre JxCat y ERC. De hecho, en entornos neoconvergentes se presenta el acuerdo en la Diputación como la respuesta a los acuerdos por los que ERC arrebató a JxCat alcaldías tradicionalmente convergentes como las de Sant Cugat o Figueras, pese que JxCat había sido la fuerza más votada.

En contra de la opinión de Torra

De hecho, el presidente de la Generalitat, Quim Torra, estaba en contra de este acuerdo con los socialistas en la diputación, que desmiente el discurso de Torra en favor de los pactos exclusivamente entre fuerzas independentistas. Un discurso que llevó a su Torra y su familia ha impedir un acuerdo entre ERC y PSC en Santa Coloma de Farners para descabalgar a JxCat. Sin embargo,  sí tenía el beneplácito tanto de Carles Puigdemont como de Artur Mas, convencidos de la necesidad de conservar espacios de poder municipal para el partido que afronta una constante reformulación.

JxCat ha explorado también un acuerdo de gobierno en la diputación con ERC. Pero los neoconvergentes exigían conservar la presidencia de la institución, que han ejercido en los dos últimos mandatos, y los republicanos se negaron a ceder el puesto tras haber sido el partido independentisa con más apoyos en la provincia el 26M.

Gracias a este acuerdo, los socialistas podrán recuperar la presidencia de esta administración, que en los últimos años había estado en manos de Convergència. JxCat, el espacio heredero de CDC, no tenía ninguna posibilidad de retener la presidencia porque obtuvo solo siete representantes, que les hacían determinantes para decantar la mayoría a favor de PSC o ERC, pero finalmente han optado por los socialistas en detrimento de sus socios en la Generalitat.

La alianza de PSC y JxCat no llega a la mayoría absoluta, pero sí que suma más que un eventual pacto entre ERC y Comunes -estos últimos con cinco representantes-, por lo que se impondrían en una votación por mayoría simple. A partir de ahora, sin embargo, socialistas y convergentes deberán buscar nuevos apoyos, entre los cinco diputados de CatEC o los cuatro de Cs, que liderará otro ex presidente de la institución, Celestino Corbacho. El ex dirigente socialista también ha sido tanteado en los últimos días por los socialistas, según fuentes del PSC.

El documento que han firmado este viernes el secretario de organización del PSC, Salvador Illa, y el presidente del PDeCAT, David Bonvehí, no recoge ningún nombre para la presidencia, si bien hace días que el de la alcaldesa de L’Hospitalet de Llobregat, Núria Marín, aparece en lo alto de todas las quinielas. De lo que sí que habla el acuerdo es de cómo funcionará el próximo gobierno supramunicipal: el cartapacio recogerá la distribución de funciones entre ambas formaciones.

A partir de ahí, se constituirá una comisión de trabajo “paritaria” para “hacer el seguimiento constante de la consecución de los objetivos más estratégicos en la definición de los retos de los gobiernos locales de la demarcación”. Asimismo, para poder responder satisfactoriamente a las necesidades de los ayuntamientos que están bajo su ámbito de actuación, PSC y JxCat se comprometen a elaborar un Plan de Actuación de Mandato para el período 2019-2023. En él, se crearán “los mecanismos y el método que permita generar este instrumento en correspondencia con las necesidades de los ayuntamientos”.